Siempre el ser humano desde tiempos inmemoriales se ha dedicado a cuidar su salud de las distintas enfermedades. Pero con la aparcion de la medicina moderna y el aumento del número de variantes externas se ha incrementado.
No quiero ir más lejos ni más cerca en cuestión es ley de vida recibir una salud Digna y en consonancia con la vida social que llevamos.
La sanidad pública en España goza de buena salud salvo casos excepcionales y son casi excepcionales en su justa medida como no ocurre con la medicina privada que todo se fundamenta a base de talonario y no digo de las recetas en si, digo del elevado coste para no solucionar el problema salubre y orquestado por la iniciativa privada.
Cerca estamos de seguir apostando por la sanidad pública que es de todos y que poco a poco la sanidad privada le está comiendo el camino.
Son necesarios mejores y más jóvenes profesionales sanitarios porque necesita y es necesaria una reconversión del personal al servicio del paciente y público.
Cada vez hay más colas en las consultas y no es debido a la falta de profesionales, es que los que hay no saben gestionar el sistema correctamente.
Hoy todo está informatizado y a un golpe de click tenemos la información. Faltan profesionales comprometidos y la gerencia tiene el deber de solucionar todo eso.
Digna es la profesión socio sanitaria y Digna también tiene que ser el servicio prestado. Somos todos pacientes pero nada se habla del compromiso mutuo que tiene que haber entre médico y paciente, que en muchos casos choca con el interés externo de las farmacéuticas y ahí la dignidad acaba por los suelos siendo indigna.
No podemos estar ajenos a los cambios hormonales o sociales, observamos atónitos cambios simples orquestados y enfocados al capitalismo más puro en detrimento de la sanidad pública.
La sociedad actual avanza muy rápido esperemos los políticos apoyen este modelo de sanidad, un modelo no muy lejos de otros países más avanzados que siguen en la cola del pelotón.
Salud Digna, es derecho de todos.
Rafael Marín Hernando