Conozco la senda del tramo soriano
Bien sé cómo, para bien, ha cambiado
A lo largo de estos veinticinco años
(tiempo pasado desde estudios, en Soria, terminados)
Por el camino de pequeño recorrido, primero
De hermosos, desconocidos quizá, humedales en Villalba de Duero
Donde habitan tortugas y migratorias aves
Y, de vuelta para Aranda
Por el sendero-trampa del Duero
También he pedaleado
Suerteando árboles caídos, arroyos
extracauces, derrumbamientos
abandonados, terrenos arados
Senderos de un pie de ancho con arenal bordeado
Para terminar gritando:- “Hilo de tierra a la vista”,
a la izquierda voraz el río; muy cerca me he visto, en sus aguas tragado.
Crecidas estacionales, reparaciones… casi insalvables, pero
Sombras, frescor, humedad, atmósfera, ecosistemas,… inmutables
No hace falta Antonio Machado para recitarlo
Suficientes Manuel Arandilla, Fermín Heredero:
Cuidemos, por favor y por todo, de esta Ribera del Duero,
Fuego, Aire, Agua de nuestro Terreno.