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Me despierto muy temprano, las cuatro más o menos, repaso wasap, Instagram –leo la convocatoria de la manifestación de Palestina-,escribo este poema:
Desde Barcelona hasta el mar
Si fueran las olas de la playa de la Barceloneta,
el río Duero en los picos de Urbión
Y pusiera, en su fluvial nacimiento, un cascarón
(Igual que por la meseta Castellana llegara a Oporto en unos días)
En Gaza, al otro lado del mediterráneo, en unas ondas, desembarcaría
Terrazas de viñas, tierras de olivos, fértiles iguales entre mares
Gentes abiertas, cruzadas, anfitrionas maravillosas similares
Por eso de la condal parten flotillas,
Por eso Finestres se crea un quince de Mayo
solo cultura Palestina preservando:
Porque somos gemelos al inicio y al final del cauce del mediterráneo
Solo el amor
de los que vendieron su alma
de los que se arriesgan a su exterminio
Puede parar esta desigual guerra
El tío se despierta justo antes de irme. Quedamos en que llegaré a tomarme el café con él y con Víctor, aunque sé que lo más probable es que no pueda resistirme a la manifestación en la plaza Cataluña. Para llegar a la Blanquerna, salvo el billete del cercanías, hago acopio de todos los equívocos posibles: Dos tickes –uno para ampliar sectores- del ferrocarril de Cataluña de ida y vuelta del Tibidabo (Esta universidad tiene dos centros en el Tibidabo y el de ciencias, donde era mi formación, está cerca de la Sagrada Familia) y el ticket de día del metro de Barcelona, con el que también hice dos viajes, uno en sentido contrario al Vall d´Hebrón; Última parada Provenza/Dos de Mayo, caliente-caliente del destino, pero no daba con él. Llegué 30 minutos tarde. El ponente hablaba en perfecto catalán. Pregunté a las que me acompañaron si le podían pedir que cambiase al castellano pero me lo dejaron para mí, incluida la regañina por llegar tarde. En el descanso le expliqué mi odisea. Al final de la formación, di las gracias a todos los asistentes por el esfuerzo hecho por hablar en idioma no habitual. ¡Una suerte conocer a Fina, una de las alumnas!¡Y a todos y todas!Salí corriendo en busca del principal objetivo del viaje: Librería Finestres Palestina. Pero, al ver de camino sus agujas se me antojó bajar a ver la Iglesia de La Sagrada Familia. Espectacular.

Reanudé la marcha y Finestres Palestina respondió con creces a mis expectativas: El diseño del local era a lo Gaudí, Xavi y el resto de libreros encantadores; compré dos libros de poesía y le entregué el libro del “Diario a bordo del Sirius” dedicado por su autor, el Teniente de la flotilla del verano de 2025, Manolo García quien participó en la III Marcha por la Paz en Aranda y Ribera. Misión cumplida.
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