54% de ocupación hospitalaria en el Santos Reyes

El número de ingresos baja, pero los virus provocan que las urgencias en los PAC aumenten

08/01/2024 14:45 | Begoña Cisneros
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Las patologías respiratorias que afectan durante las últimas semanas dan como resultado que el hospital de los Santos Reyes de Aranda de Duero tenga un 54% de ocupación hospitalaria, lo que traduce en 64 pacientes ingresados.

Según los datos ofrecidos por la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León el pasado jueves 4 de enero fueron 92 las urgencias atendidas. De ellas el 13,04% derivó en ingreso. Un porcentaje más bajo que en toda Castilla y León teniendo en cuenta que en el total de los hospitales se ingresaron ese mismo día el 19,64 % de las urgencias atendidas.

El pico de los contagios, sobre todo de gripe, está por llegar tras la celebración de las fechas navideñas con familiares y amigos, y la vuelta al trabajo y a las aulas. En estos momentos en los hospitales de la comunidad hay 5.207 pacientes ingresados. Volviendo al 4 de enero las urgencias atendidas en toda la comunidad fueron 3.463, cifra que en comparativa con la semana antes con 3.600 urgencias y las 2.663 de ayer domingo lleva a pensar que en Castilla y León el virus está bajando.

Esos datos indican que la hospitalización de los pacientes con gripe va a la baja y, por tanto, la gripe no está teniendo mucha virulencia. Pero lo cierto es que este virus está siendo muy extendido como así se demuestra en la evolución asistencial en los puntos de atención continuada en Atención Primaria (PAC). En la provincia de Burgos han pasado a 39 de pacientes de media diarios cuando el 31 de diciembre eran 30 y en noviembre fueron de 21.

 

Planes de contingencia

 

Hospitales

Aseguran desde la Junta de Castilla y León que Sacyl cuenta con planes de contingencia invernal para hacer frente al incremento de patología respiratoria. No sólo ahora, sino desde hace varios años. Su objetivo: planificar y organizar los cambios organizativos y estructurales de carácter temporal, ante las posibles incidencias derivadas del incremento estacional de enfermedades respiratorias que suponen un aumento importante de la presión asistencial.

En el caso de los hospitales, el primer objetivo de estos planes es mantener en unos niveles asumibles el impacto de la epidemia de gripe estacional y del resto de infecciones respiratorias, evitando los contagios entre la población general (pacientes ambulantes y hospitalizados) y entre los trabajadores, potenciales vectores de transmisión en los actos asistenciales.

En segundo lugar, se pretende preparar la capacidad de cada hospital para que, en el caso de que fuera necesario, sea posible atender de forma ordenada un incremento muy significativo del número de casos de pacientes afectados por estas patologías, desde la atención en el servicio de urgencias hasta la necesidad de un incremento considerable del número de ingresos en planta de hospitalización.

Así, los planes prevén medidas para evitar específicamente la saturación de las áreas de clasificación de los servicios de Urgencias hospitalarios; evitar el incremento de los tiempos de respuesta en las áreas de consultas de Urgencias, junto a un tiempo de permanencia excesivo en las mismas de pacientes con destinos de hospitalización; evitar la saturación de las áreas de Observación de Urgencias; impedir la sobrecarga de las Unidades de Cuidados Intensivos, de los puestos con respirador y de las plantas de hospitalización, fundamentalmente Medicina Interna y Neumología; y evitar la desprotección de poblaciones vulnerables y usuarios de residencias sociosanitarias.

En tercer lugar, estos planes de contingencia pretenden mantener en lo posible la planificación del resto de actividad programada tanto de consultas externas como de pruebas diagnósticas, así como la actividad quirúrgica, que permita contener las demoras de lista de espera.

Así, el hospital arandino contará con tres fases de activación, basadas en criterios epidemiológicos, de ocupación del área de observación, de la UCI y de hospitalización, de la frecuentación de urgencias y del porcentaje de pacientes atendidos que ingresan en hospitalización.

Entre las medidas generales se encuentra el cumplimiento de la higiene de mano y la recomendación del uso de mascarillas por la situación epidemiológica, orientado tanto a la población como a los trabajadores.

Los planes entran al detalle hasta el punto de que en función de los indicadores de actividad, demanda y ocupación, se ampliarán los turnos de tarde y/o nocturno de los equipos de radiodiagnóstico para garantizar un mayor rendimiento que mejore en lo posible la gestión de los pacientes urgente, hospitalizados y ambulantes prioritarios. O que se reforzarán en caso necesario los turnos de los equipos de análisis clínicos que faciliten la disponibilidad de pruebas de laboratorio ordinarias durante las 24 horas.

 

Atención Primaria

En el caso de la Atención Primaria, el Plan de Contingencia Invernal se adapta de forma personalizada a las características y necesidades específicas de cada centro de salud y su área de influencia.

Las necesidades del personal, medidas de cara al previsible aumento de enfermedades respiratorias y otras de reorganización son algunos de los ejes que se tienen en cuenta.

 
 
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