
El incendio de La Calabaza ha dejado importantes daños en el polígono de tiro Andrés Cabestrero, unas instalaciones que dan servicio a diferentes modalidades deportivas, entrenamiento de los cuerpos de seguridad del Estado y que son utilizadas por el Club de Tiro Alcotanes. Su presidente, Alfredo Herrera, sitúa ahora el foco de su denuncia en una cuestión que, según asegura, ya había sido advertida meses antes del incendio: la acumulación de troncos secos y vegetación en el cauce del río que atraviesa el entorno.
Herrera asegura que había advertido de esta situación durante el invierno, cuando se realizó una inspección del vallado perimetral del polígono. Según relata, trasladó a la Guardia Civil la situación que presentaba el cauce después de las sucesivas riadas de los últimos años. “Yo ya había avisado en invierno, cuando hicimos la inspección de la valla perimetral del polígono de tiro. Se lo advertí a la Guardia Civil: ‘Mira cómo está el cauce, llenito de troncos secos y de vegetación debido a las riadas sucesivas que había habido en los últimos años’”, explica.
El presidente de Alcotanes no entra a determinar qué administración debía acometer esa limpieza, pero sí considera que el material seco acumulado terminó convirtiéndose en una vía de propagación del incendio. “No voy a entrar en si le correspondía a la Confederación o al Ayuntamiento la limpieza de esta ribera”, señala Herrera. “Pero estaba hasta arriba el cauce de troncos y vegetación seca”.
Y, según su relato, las llamas terminaron avanzando precisamente por ese punto, por el cauce del río.
Herrera relata que la primera llamada que recibió llegó durante la tarde del domingo. Un técnico de la Junta de Medio Ambiente se puso en contacto con él para pedir que acudieran a abrir las instalaciones porque el incendio avanzaba hacia el polígono de tiro. En aquel momento, sin embargo, la información que recibían apuntaba a que el fuego podía ser contenido.
“En principio se podía controlar”, explica Herrera. Mientras él se encontraba de viaje, un socio se ofreció a desplazarse al polígono para abrir las instalaciones. “Parecía que la cosa iba bien”, recuerda; pero la situación cambió radicalmente cuando el socio llegó al polígono y pudo comprobar cómo estaba avanzando el incendio. “Cuando el socio llegó, abrió y me llama. Me dice: ‘Una catástrofe, esto es terrible’”.

Las llamas alcanzaron las galerías
Una vez que el fuego llegó al polígono, la situación se complicó rápidamente. Herrera explica que las llamas avanzaron desde el cauce hacia las instalaciones y que el calor terminó afectando a las galerías de tiro.
Aunque las galerías no estaban rodeadas de vegetación, el calor y las llamas terminaron afectando a esos elementos.
Herrera llegó a La Calabaza alrededor de las cinco de la tarde. Allí comprobó personalmente la situación y comenzó, junto a otras personas, a intentar contener las llamas. La llegada de un tractor con una cuba permitió disponer de mayor capacidad para combatir el fuego. Y destaca la colaboración de responsables municipales que acudieron a las instalaciones: “incluso la concejala de Deportes y la de Urbanismo estuvieron ayudándonos”.
El polígono sigue en pie, pero por dentro hay muchos daños
Las instalaciones no quedaron completamente destruidas. Sin embargo, el fuego provocó daños importantes en el interior de las galerías y en distintos materiales.
Ahora el club se encuentra en una primera fase de evaluación de los desperfectos y de búsqueda de soluciones para poder recuperar la actividad.
La primera estimación que maneja el presidente sitúa en al menos 25.000 euros los daños únicamente en las galerías, aunque considera que la cifra definitiva podría ser mayor.
A esa cantidad habrá que sumar los daños en el vallado exterior, que Herrera calcula que puede extenderse a lo largo de unos tres kilómetros. A los daños en las instalaciones se añade además la afección sobre el entorno natural, que ha quedado “completamente arrasado”.
Todo ello para un club que ha sufragado su mantenimiento. El Ayuntamiento concede una subvención al club, pero el presidente recalca que una parte importante de los gastos asociados al mantenimiento de las instalaciones y a la actividad deportiva se sufraga con las aportaciones de los socios.
“Estamos indignados”
La situación ha generado una profunda indignación en el club. Herrera insiste en que Alcotanes había mantenido sus instalaciones en buenas condiciones y que cada año destinaba recursos a los trabajos de jardinería y limpieza para mantener el entorno de las instalaciones.
El incendio llega además en un año especialmente señalado para Alcotanes, que celebraba su 50 aniversario, y cuyas actividades han quedado condicionadas por las circunstancias. Todo ello en momento en el que Alcotanes venía del Campeonato de España de Armas Históricas con 13 medallas de oro y tres de plata, además de contar con un deportista que se proclamó campeón del mundo hace un año.
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