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Andrés Vicario recoge el premio Paul Harris de manos de los rotarios de Aranda

10/05/2011 8:04 | Begoña Cisneros
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El párroco de la iglesia de Santa María, Andrés Vicario Abejón, recibía en la tarde de ayer el premio Paul Harris 2011 otorgado por los rotarios de Aranda de Duero. Se trata de un reconocimiento a su labor “en pro del monumento más emblemático de Aranda, consistente en la búsqueda -con éxito- de los máximos apoyos para la restauración, tanto en el ámbito de las administraciones públicas, como en el de las empresas arandinas”, señalan los rotarios, que además han destacado “su importante contribución a divulgar el conocimiento del monumento, por medio de la redacción y publicación del libro ‘Santa María la Real: Aranda de Duero’”. 

 

La distinción llega acompañada de la que recibirá de manos del Ayuntamiento arandino, que el pasado viernes decidía otorgar al párroco de Santa María la medalla de Plata de la ciudad por su trabajo “constante, desinteresado y callado” hasta llevar a efecto la restauración de la iglesia.

 

El trabajo de Vicario como párroco de Santa María comenzó en el año 2000. Una de las primeras cosas que hizo fue encargar un proyecto de restauración para esta joya del gótico isabelino. Fue una inversión de 5,5 millones de las antiguas pesetas, de las que el Ayuntamiento arandino aportó el 45%. El resto lo sufragó la propia parroquia.

 

También ese año la Junta habilitaba una partida de 51,9 millones de las antiguas pesetas para la restauración de la fachada, a lo que se sumó seis años más tarde el proyecto más importante, la restauración del todo el exterior del templo y la difusión de esta actividad, con una inversión que superaban los 1,6 millones de euros. Los trabajos se iniciaron en la torre en 2008 y prosiguieron hasta hace apenas unos meses, con la limpieza general, la eliminación de vegetación y aplicación de mortero de cal, la reposición de las piezas perdidas de las cornisas y el arreglo de las cubiertas. Para ello se contó también con la ayuda de las empresas arandinas GlaxoSmithkline y Leche Pascual.

 

Entre tanto, Andrés Vicario presentaba un libro monográfico sobre la iglesia con el fin de suplir las carencias que había sobre este edificio tan emblemático, no cobrando por su trabajo, sino revirtiendo todos los beneficios en la parroquia.

 

 

 

 
 
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