
La concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Aranda de Duero ha dado a conocer las primeras imágenes preliminares del proyecto de interiorismo del nuevo Centro de Recepción de Visitantes, actualmente en fase de desarrollo y destinado a convertirse en la principal puerta de entrada turística a la ciudad.
El diseño ha sido adjudicado mediante licitación pública al estudio arandino Beggiao Studio, que ha creado una propuesta estrechamente vinculada al territorio. La paleta cromática, las texturas y la selección de materiales se inspiran directamente en los paisajes, la arquitectura y la cultura vitivinícola de la Ribera del Duero.


Según explica la concejala del área, Amaya Sanz, el proyecto apuesta por materiales duraderos y de gran calidad, como suelos continuos de hormigón pulido en tonos claros, además de soluciones avanzadas de aislamiento térmico y acústico que garantizarán un espacio energéticamente eficiente y confortable. El mobiliario se ha diseñado con criterios de funcionalidad y polivalencia, de modo que pueda adaptarse a distintas actividades y eventos.
El interior combina tonos cálidos con acentos más intensos que evocan el color del vino, reforzando la identidad cultural de Aranda. Tanto la fachada como algunos revestimientos interiores incorporan una reinterpretación de la geometría del edificio del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, en Roa, subrayando la conexión directa con el territorio vitivinícola.


“El Centro de Visitantes será un espacio abierto a todos, destinado no solo a recibir a quienes llegan a descubrir la ciudad, sino también a albergar las oficinas de la propia concejalía de Turismo y de la Ruta del Vino Ribera del Duero”, señala Sanz. La edil destaca que el proyecto ha sido analizado en detalle, incluyendo un estudio exhaustivo de iluminación, con el objetivo de crear un lugar contemporáneo, acogedor y funcional, alejado de cualquier ostentación.
La previsión municipal es que este nuevo equipamiento se convierta en una referencia para el visitante y en un punto de encuentro que refleje “la historia, el patrimonio, las empresas, los eventos y, especialmente, la gente de Aranda de Duero”.


Todo ello en el interior de un edificio cuya construcción está dando pasos agigantados, que contará con sala de catas, de exposiciones, de conferencias y una sala de realidad virtual que ofrecerá una experiencia inmersiva centrada en el plano de 1503 y las bodegas subterráneas.
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