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Aranda

¿Cómo hacen los jóvenes de hoy en día sus CV?

La presentación puede ser determinante para pasar la primera criba de quien recibe cientos de CV

13/08/2018 10:12 | DR
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En un mercado de trabajo cada vez más competitivo, con perfiles cada vez más diversos y a la vez más especializados, uno de los elementos clave para conseguir un buen trabajo está marcado por la forma de hacer un currículum. Ya se sabe: la forma contiene el fondo. La presentación (el formato, el tipo de letra), la extensión y, obviamente, la información que contenga, pueden determinar el éxito de tu solicitud de trabajo. Aquí vamos a darte unas pautas mínimas que debe cumplir un buen currículum.

Un currículum (o CV, del latín currículum vitae) es un resumen de tu formación académica, tu experiencia profesional y las habilidades que tienes y que te hacen ser el candidato ideal para un determinado puesto de trabajo. Todo en él, por tanto, debe estar orientado a reflejar que las características del candidato encajan con la descripción del perfil que requiere la empresa.

En un aspecto puramente formal, la presentación puede ser determinante para pasar la primera criba de quien recibe cientos de CV. Por ejemplo: el tipo de letra debe favorecer la lectura. Puedes utilizar negrita, cursiva o subrayados para destacar elementos, pero no conviene abusar y acabar cansando al lector.

La estructura debe ser clara y ordenada, para lo que puedes valerte de títulos, subtítulos y encabezados. En cuanto a la extensión, dependerá del puesto de trabajo, pero suele limitarse a una hoja. Evidentemente, habrá casos en los que convenga rebasar esta extensión, pero recuerda que debes aportar siempre información relevante, nunca superflua o sin interés para el puesto al que optas. Una forma de asegurarte que das la información requerida y en el formato adecuado es trabajar sobre plantillas ya diseñadas.

Elige el formato que mejor se adapte a tu perfil y estructúralo de forma que destaque aquello en lo que sobresales. Para que tu CV destaque, deberás enfatizar aquellos rasgos de tu formación, tu experiencia o tus habilidades que mejor se adapten a la oferta laboral, que suele destacar unas palabras clave.

Puedes optar por tres criterios: el cronológico, ideal si pretendes un empleo en un sector en el que ya tienes una experiencia consolidada; el funcional, que permite destacar las habilidades y se adecua mejor a personas que llevan un tiempo sin actividad; y el combinado, mezclando elementos de los dos tipos si, por ejemplo, pretendes cambiar de sector. Opta por aquel que mejor encaje en tus características, pero también ten en cuenta el puesto y las características del puesto al que aspiras.

El CV debe tener un buen encabezado, donde se exprese de forma clara quién eres y cómo se puede contactar contigo. Una opción interesante puede ser incluir a continuación una pequeña introducción a tu perfil que despierte el interés de quien va a seleccionar al candidato. Otra idea: conviene informarse lo mejor posible de la empresa y su actividad, porque eso permitirá adecuar la presentación de tus características a sus necesidades específicas.

En el aspecto puramente formal, un buen CV debe ser fácil de leer, conciso y ordenado, y evitar incluir datos superfluos que distraigan la atención de lo verdaderamente importante: que tus características se adaptan como un guante a las necesidades del empleador. Y un último consejo: antes de presentarlo, repásalo concienzudamente.

 
 
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