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El juicio por la muerte de Valentín López, asesinado en Aranda de Duero en octubre de 2024, llega a uno de sus momentos decisivos con un veredicto de culpabilidad. El tribunal del jurado ha declarado por unanimidad a Javier L.H. responsable de los delitos de asesinato, allanamiento de morada y robo, además de otros delitos relacionados con su huida y el enfrentamiento posterior con agentes de la Policía Nacional.
La decisión ha sido adoptada y dada a conocer este lunes por los nueve integrantes del jurado popular, cuatro mujeres y cinco hombres, después de analizar durante las cuatro jornadas de juicio las declaraciones de testigos, agentes y peritos.
Uno de los principales puntos que debía resolver el jurado era el estado en el que se encontraba el acusado en el momento del crimen. La defensa había planteado que sus facultades podían estar afectadas y que esta circunstancia debía ser tenida en cuenta como atenuante.
Sin embargo, el jurado considera probado que Javier L.H. conservaba sus capacidades de entendimiento y voluntad cuando acabó con la vida de su suegro. Las conclusiones de los médicos forenses, junto con los testimonios recabados durante el procedimiento y el comportamiento posterior del acusado, han llevado a los miembros del tribunal a rechazar esa circunstancia.
Más de una decena de puñaladas
El veredicto considera acreditado que el acusado fue quien causó la muerte de Valentín López mediante un ataque con arma blanca y que actuó aprovechando una situación en la que la víctima no podía defenderse.
La investigación determinó que el fallecido recibió más de una decena de puñaladas. El crimen tuvo lugar en el domicilio familiar de la calle Benjamín Palencia, donde el acusado entró posteriormente sin autorización.
El jurado también considera probado el allanamiento de morada, al establecer que accedió sin permiso a la vivienda en la que residían familiares de la víctima.
A estos hechos se suma el delito de robo con violencia, por el que se le considera responsable de apoderarse de diferentes efectos personales mediante el empleo de la fuerza y la agresión. Entre los objetos sustraídos figuraban teléfonos y llaves. El jurado, no obstante, le absolvió por unanimidad de uno de los cargos concretos relacionados con uno de los terminales móviles.
Una huida con un vehículo sustraído
El veredicto también considera acreditado que el acusado utilizó un furgón perteneciente a la empresa Javier Kan Industria Ganadera sin autorización para continuar su huida. Además, habría utilizado placas de matrícula dobladas o falsas con el objetivo de dificultar su identificación.
Durante su fuga se produjo también un enfrentamiento con agentes de la Policía Nacional. El jurado lo considera culpable de atentado y lesiones a la autoridad por las heridas ocasionadas a dos policías. Uno de ellos necesitó asistencia médica inicial, mientras que el segundo tuvo que recibir posteriormente tratamiento rehabilitador.
Reconocimiento de los hechos y 66.000 euros consignados
Aunque durante el juicio Javier L.H. manifestó que no recordaba lo ocurrido, en su turno de última palabra reconoció finalmente la autoría de los hechos y pidió perdón a la familia. Esa circunstancia ha sido valorada por el jurado como favorable a la hora de determinar las circunstancias que pueden afectar a la futura condena.
También se ha tenido en cuenta la consignación de 66.000 euros realizada por su defensa para hacer frente parcialmente a las responsabilidades civiles derivadas del caso.
En cambio, el jurado ha rechazado expresamente cualquier posibilidad de suspensión de la pena de prisión o de indulto, tanto total como parcial.
El siguiente paso: fijar la condena
El veredicto de culpabilidad supone un paso previo a la sentencia. Ahora será el tribunal quien determine las penas correspondientes a los delitos por los que ha sido declarado culpable, teniendo en cuenta las circunstancias apreciadas durante el procedimiento.
La resolución del jurado se produce después de un juicio celebrado durante cuatro jornadas en la Audiencia Provincial de Burgos, en el que la cuestión sobre el estado mental del acusado había ocupado buena parte del debate entre las partes.
Los hechos se remontan al 3 de octubre de 2024, cuando Valentín López, de 75 años, fue localizado muerto en su domicilio de Aranda de Duero tras recibir varias puñaladas. El acusado fue detenido al día siguiente en la localidad segoviana de Carabias después del dispositivo desplegado para localizarlo.
El veredicto cierra así la fase de deliberación del tribunal popular y deja pendiente ahora la determinación de la condena que deberá cumplir el acusado.
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