Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia y poder ofrecer un mejor servicio. Al continuar entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.

El traslado de la Casa de Juventud al edificio El Molino deja un balance positivo

Junto al centro de Arte Joven y al parque de la Isla, se cuenta con un enclave urbano con la juventud como protagonista

18/12/2021 8:00 | Sergio González
WhatsApp
Linkedin
Google +
Twitter
Facebook
Enviar
Imprimir

Foto Noticia

El traslado de la Casa de Juventud al edificio El Molino deja un balance positivo, tanto para trabajadores como para los usuarios, y el mayor motivo se debe a que ahora disponen de unas instalaciones más amplias. Por su parte, en la nave colindante se encuentra el Centro de Arte Joven, que a pesar de que todavía no se ha inaugurado como tal, ya se ha podido utilizar para llevar a cabo algún evento.

El pasado 14 de abril fue el día en el que los trabajadores de la Concejalía de Juventud y Festejos del Ayuntamiento de Aranda comenzaron a trabajar en las nuevas instalaciones del edificio El Molino. De esta forma, dejaban atrás su antiguo edificio en la Avenida El Ferial con un poco de pena tras tantos años allí, pero contentos con el cambio. “Pensábamos que a los trabajadores nos iba a costar algo más adaptarnos aquí. Llevábamos bastante tiempo dando el servicio en la Casa de Juventud antigua y nosotros le habíamos cogido cariño a ese sitio después de tantos años de trabajo ahí. Pero nos hemos encontrado con este nuevo lugar que paisajísticamente pocos sitios habrá en Aranda más bonitos que este entorno, es precioso. Ha sido un cambio satisfactorio”, comenta Ángel Bustillo, técnico de Juventud.

El edificio de El Molino está situado junto al parque de la Isla y cuenta con aproximadamente 400 metros cuadrados divididos en tres plantas, lo que supone unos 133 metros cuadrados por planta. Cuenta en su acceso con una rampa y dispone también de ascensor en el interior para que aquellas personas que tengan problemas de movilidad puedan acceder a las diferentes plantas del edificio, evitando así las barreras arquitectónicas.

 

 

Una mejor distribución de los servicios

Junto a la entrada se encuentran unos paneles informativos donde cuelgan la información juvenil que consideran más relevante para los jóvenes: becas, premios, oposiciones, ofertas laborales… O incluso actividades que van a tener lugar en Aranda y su entorno. De este modo cualquiera que vaya a la Casa de Juventud puede coger esa información. En la planta baja también se encuentran los baños del edificio y una sala de autoinformación con seis ordenadores nuevos y renovados completamente. No obstante, esta sala todavía no está disponible para el uso de los usuarios debido al Covid-19, aunque la intención es volverla a poner en funcionamiento en breve.

El servicio de información, en cambio, sí ha estado operativo desde el primer día. Se ubica en la planta baja y es atendido por dos personas. Se podría decir que es el primer nivel de información en la Casa de Juventud. Aquí asisten a los jóvenes en los temas más generales, como por ejemplo sacarse la tarjeta joven. También pueden prestar ayuda en cuanto a la información que aparece en los paneles informativos, ya sea ampliándola o resolviendo dudas.

La primera planta es la zona de oficinas y donde se ofrece una atención más personalizada, es decir, una información más profunda y precisa sobre determinados temas. Algunas cuestiones que se tratan en una consulta de esta planta podrían ser la garantía juvenil o ayudas para el acceso a una vivienda. Por lo tanto, es una información más próxima y confidencial que en el primer nivel.

Cuenta también con cuatro despachos que facilitan el trabajo a los empleados. Esta es una de las grandes ventajas respecto al edificio anterior, donde apenas tenían espacios para desarrollar su trabajo de una manera satisfactoria. “Antes teníamos problemas de que no disponíamos de suficientes espacios diferenciados para atender determinadas consultas y teníamos que hacer encaje de bolillos a veces; salir uno para atender otro. Aquí sí que disponemos de esa posibilidad y estas demarcaciones espaciales están hechas de una manera muy razonable. Así que estamos contentos en cuanto a la distribución espacial”, explica el técnico de Juventud.

Por último, la planta superior es un espacio completamente abierto y diáfano. Se utiliza para las comisiones informativas de Juventud y Festejos y también se ha usado mucho en el ámbito de esta Concejalía para reuniones con peñas, asociaciones vecinales, etc. Está equipado con una pizarra electrónica, sillas de paleta, mesas, una mesa redonda para reuniones grupales…

Es cierto que este cambio de ubicación y, sobre todo, la situación de incertidumbre con el Covid-19 ha provocado que la media de usuarios baje. Desde la Casa de Juventud piensan que no se debe al cambio de lugar, sino a que la gente todavía no los asocia demasiado al Molino. Sin embargo, el motivo principal de que acudan menos personas de forma presencial ha sido la epidemia. Han notado que la gente se ha retraído un poco más de asistir a lugares públicos y multitudinarios. Ahora se prefiere hacer la gestión online o vía telefónica. Pero confían en volver a las cifras de antaño en cuanto la pandemia termine o por lo menos se normalice un poco más.

 

 

El Centro de Arte Joven, una apuesta por la cultura

Junto a la Casa de Juventud se ubica el Centro de Arte Joven. Es de especial importancia que ambos se encuentren situados en el parque de la Isla, pues el objetivo es formar un enclave urbano que tenga una asociación referente de juventud. Es decir, se pretende que toda esta zona se asocie a actividades juveniles, festivas, de ocio, recreativas… Tener las instalaciones tan juntas brinda más oportunidades a la hora de hacer eventos. Por ejemplo, permite salvar actividades que en principio están programadas para hacer al aire libre, pero que por circunstancias meteorológicas no se pueden llevar a cabo en el exterior. Esto ya ocurrió durante las fiestas patronales, puesto que algún espectáculo infantil se tuvo que trasladar al interior debido a la lluvia.

Como decíamos al principio, todavía no se ha podido inaugurar, pero sí que se ha realizado alguna “prueba piloto” que comentaba Bustillo. El pasado 30 de octubre, con motivo de ‘Halloween’, se celebró allí una casa del terror creada por jóvenes de entre 15 y 18 años. También se ha podido realizar alguna charla informativa debido a su gran capacidad, 400 metros cuadrados, que permitía que los alumnos estuvieran a la distancia requerida por las recomendaciones sanitarias. Y ahora en Navidad hay programado un scalextric gigante para que participen niños, jóvenes y adultos sin importar la edad.

A pesar de estos pequeños eventos que sirven para aprovechar este espacio, todavía hay pendiente alguna reforma. Próximamente se podrá contar con un sistema de calefacción que se agradecerá sobre todo en los meses de invierno. Cuando el centro esté completamente dotado y con el grado de confort suficiente, estará listo para la inauguración. Ya se están barajando actividades y se espera que en primavera pueda estar funcionando a un rendimiento mayor.

El Centro de Arte Joven tiene la opción de ser un recinto multiusos debido a sus posibilidades espaciales y su configuración. Puede valer para conferencias, exposiciones, conciertos, actividades grupales, formación… Desde la concejalía de Juventud y Festejos se está trabajando para llevar exposiciones y actividades de ocio alternativo. El objetivo es ofrecer a los jóvenes un espacio donde puedan desarrollar proyectos artísticos.

La nave donde se encuentra es completamente diáfana y supera los 400 metros cuadrados de superficie. Cuenta con una parte que es un poco más elevada a modo de escenario en su frontal y luego tiene un primer piso sobreelevado abierto en su totalidad. El recinto también dispone de baños adaptados y salidas de emergencia.

La ubicación del Molino es una gran ventaja estratégicamente hablando. Teniendo en cuenta la distribución urbanística de Aranda, no son tantos los vecinos que alberga esta zona. De manera que actividades con un nivel de ruido un poco mayor no causan demasiados perjuicios porque no hay edificios muy cercanos.

“El parque de la Isla siempre nos ha parecido bonito, interesante, un espacio urbano muy agradable. Sobre todo durante el buen tiempo. Está ajardinado, fresco, con sombra, al lado de un río. Siempre hemos encontrado en ese espacio un área muy adecuada para hacer actividades. Hemos traído actividades de cine de verano, hemos hecho conciertos, hemos traído actividades de la Semana Joven. Queremos que se identifique al parque de la Isla con las actividades de signo juvenil”, defiende Bustillo.

 
 
Su opinión sobre este contenido
 
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrarte si no tienes ya una cuenta creada.