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Aranda

José Ramón Ribao: "Cuando no quiere comer, un oso es un animal muy entrañable"

Es conocido por su faceta de médico durante décadas, pero no tanto por la belleza de sus fotografías

13/01/2019 7:50 | Begoña Cisneros
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Foto Noticia

José Ramón Ribao Saiz ha ejercido como médico de Atención Primaria y hace tres años, cuando le llegó el momento de la jubilación, vio la oportunidad de dedicarse a dos de sus grandes aficiones: la naturaleza y la fotografía. Añadió en la coctelera otra pasión, la de viajar, y el resultado es una espectacular colección de fotos que no deja de crecer donde los osos de Alaska se unen con las ranas y serpientes venenosas de Costa Rica, los manatíes de Florida o los singulares paisajes de la Patagonia. En ese gran baúl proliferan las más movidas, fascinantes, coloridas y melodiosas (con excepciones): las aves. Él asegura que no es buen fotógrafo, sólo un gran apasionado. Nosotros, desde luego, no estamos de acuerdo con él.

-Eres cántabro pero tu vida está en Aranda. ¿Cómo ha ocurrido?

-Soy de Torrelavega, pero cuando acabé mis estudios aprobé una oposición de médico titular en la plaza de Quemada. La verdad es que vine con la intención de pasar aquí un año y pedir traslado, pero aquí me casé, aquí he tenido a mis hijos y aquí me he quedaré toda la vida porque es donde espero morirme.

-¿Cómo te iniciaste en el mundo de la fotografía?

- Antes de jubilarme era mi afición, cada vez que tenía cuatro días me iba por ahí a hacer viajes para fotografiar, y es un tema que cada vez le vas cogiendo más gusto porque es fácil enamorase de la naturaleza. Al principio compré una cámara y viendo fotos me fui haciendo idea de lo que me gustaba y de lo que no. Vas mirando cómo los demás hacen cosas, te enteras de dónde hacen cursos para  la técnica que te interesa en cada momento... También aprendo mucho con amigos que van a estos viajes, unos enseñan a otros porque cada uno conoce algo que otro no sabe.

-¿Y la naturaleza? ¿Por qué te decantaste por ella para tus fotografías?

-No es decantarse, es una constante en mí porque desde niño me han gustado siempre los bichos y ha sido todo una progresión. Cuando eres niño te gustan las chinches y cuando tienes algo más de dinero te gusta hacer viajes por ahí para ver otros animales.

-¿Qué características tiene que tener una persona para poder inmortalizar animales de la manera en que lo haces tú?

- Una de ellas sería tener paciencia, todo el mundo que hace este tipo de fotografías tiene que tenerla. Lo que  pasa es que cuando estás ahí no interiorizas que estés aguantando y aguantando. Esperas y  estás disfrutando mucho escondido. Si se acerca un milano pues, ya que viene, le hacemos unas fotos, si viene una corneja aprovechas, y si viene un águila real pues piensas que ya has hecho el día.

-¿Cuál es el animal que más te ha gustado retratar?

-No sé decir, porque he disfrutado muchísimo fotografiando a gorriones y a veces me he aburrido con águilas reales. Hay animales muy simpáticos y otros que, aunque parezcan más imponentes, son sosos. A mi gustarme me gustan todos, no doy por perdida nunca una estancia de 24 horas o de 12 horas metido en un ‘hide’ y no recuerdo haberme aburrido nunca. El rollo no está en que te guste la foto final, sino en que te guste todo el proceso, hasta el que luego se hace en casa para tratar las imágenes. Y si encima consigues capturar a ese animal que tenías pensado mejor que mejor.

- Los manatíes de Florida han sido los últimos que han pasado por el objetivo de tu cámara. ¿Qué tal ha sido la experiencia bajo el agua?

-Había hecho snorkel en Cuba una vez con la familia pero en esta ocasión, cuando te pones el neopreno, te sumerges y ves que se acerca semejante bestialidad es una sensación única.

-¿Y no es peligroso? Ranas venenosas, serpientes, osos…

-He estado delante de animales muy peligrosos, pero no me han trasmitido esa sensación. Cuando se desata la agresividad en la naturaleza normalmente es por comida, no porque quieran agredir, y cuando no quiere comer un oso es un animal muy entrañable. A mí me han pasado osos grizzly a dos metros, que son muchísimos más grandes que los de aquí, y lo único que me han trasmitido es paz, una paz enorme porque piensas que si el oso no me quiere hacer nada, a su lado no me puede pasar nada porque a ver quién es el guapo que se acerca, te sientes casi de la familia.

-La experiencia de los osos ha debido ser especial…

-El año que fui a Alaska primero subimos en avioneta  y donde vimos muchos osos allí aterrizamosó. En el momento en que pisas tierra llegas a pensar que estás loco porque te encuentras en la nada más absoluta del mundo sabiendo que está lleno de osos porque los has visto sobrevolando por arriba. Cuando llega el primer oso te tiembla todo, pero a partir de ahí ya no sientes nada de miedo. Íbamos cinco y hubo un momento en que nos pusimos en un recodo del río con nuestros trípodes y  nuestras cámaras. Estábamos haciendo fotos y de repente yo me giré y conté 17 osos alrededor nuestro en un círculo de apenas quince metros. Cuando miramos todos lo que dijimos es: vamos a seguir haciendo fotos, ya se irán y nos abrirán paso. Y disfrutamos de cada momento.

-Pero las aves son tu punto débil…

-Quizás porque es a lo que más gente se dedica y muchas veces la gente ofrece un lugar que está montado para fotografiar aves, y como hay muchas ofertas tengo mucho para elegir según lo que me apetece en cada momento. Además,  vas conociendo amigos que te llaman cuando disponen o saben de algún sitio.

-¿Es cara esta afición?

-Una cosa son las fotos en España y otra irte al extranjero. Hacer fotos por aquí puede ser muy asumible como cualquier otra actividad. Irte a Alaska, la Patagonia o a cualquier otro sitio fuera es un poco más caro. Reconozco que hay viajes francamente caros.

-¿A dónde te llevará tu próximo viaje?

-No tengo programado mucho, solo tengo reservado para diciembre un viaje a Sri Lanka, en Asia del sur, un sitio precioso con una flora y fauna increíble. Lo que me tira sobre todo es hacer fotos a los orangutanes.

-No podemos dejar pasar la oportunidad de saber qué opina un profesional de la medicina que lo ha sido durante muchos años. ¿Qué se está haciendo mal en esta materia para que esté habiendo tantos problemas de falta de médicos?

-En primer lugar ya no soy médico, estoy muy lejos de toda esa problemática que durante mucho tiempo ha sido mi problemática profesional y mi hábitat natural. Hoy oigo a mis compañeros decir que están mucho peor que nunca, que la gestión es nefasta. Para que te hagas una idea cuando yo empecé a trabajar la norma que había desde la administración es que cada pueblo contase con un médico y había una lista de paro enorme. Ahora mismo es todo lo contrario, están pasando propuestas a médicos jubilados por si quieren reincorporarse porque no tienen médicos para atender a una población que encima es menor. A mí me parece vergonzoso y es para poner una cruz y tachar a todos los políticos que han intervenido en este tema. Porque si hubiera sido el estamento profesional estaríamos tirándonos de los pelos, pero como son los políticos…

Ribao cuenta con un blog donde se pueden ver algunas de sus fotografías:

http://www.joseramonribao.com/work

 

 
 
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