
Aranda de Duero volvió a convertirse este fin de semana en punto de encuentro entre culturas con la celebración de la decimoséptima edición del Encuentro de Naciones, una cita que reunió a cerca de 300 personas en las instalaciones de la Residencia Sagrada Familia.
La iniciativa, promovida por la Delegación de Pastoral para las Migraciones y la Movilidad Humana, congregó a vecinos de diferentes edades y nacionalidades bajo el lema "Migrantes, misioneros de esperanza", en una jornada marcada por el intercambio cultural, la convivencia y la participación.
Diez países estuvieron representados en esta edición a través de espacios expositivos donde los asistentes pudieron descubrir tradiciones, vestimentas, fotografías y elementos característicos de cada lugar de origen. Los distintos estands sirvieron como punto de partida para fomentar el conocimiento mutuo y acercar realidades culturales diversas a los participantes.
La parte más dinámica de la jornada llegó con las actuaciones preparadas por los distintos grupos participantes. Música, bailes tradicionales y manifestaciones culturales de diferentes países llenaron el escenario, ofreciendo un recorrido por las costumbres y expresiones artísticas de las comunidades presentes en Aranda.
La apertura oficial corrió a cargo de la delegada diocesana de Pastoral para las Migraciones y la Movilidad Humana, Hilda Vizarro Taipe, junto a representantes de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, congregación que volvió a colaborar acogiendo el evento en sus instalaciones.
A lo largo de la tarde también hubo espacio para actividades participativas, como un sorteo de regalos vinculado a un pasaporte simbólico que invitaba a recorrer los distintos países representados y conocer mejor sus tradiciones.
La jornada concluyó con una degustación gastronómica y diversas actividades lúdicas al aire libre. La música y el baile volvieron a convertirse en lenguaje común entre los asistentes, con ritmos procedentes de distintos rincones del mundo que animaron la recta final del encuentro.
Tras diecisiete ediciones, la cita mantiene intacto su objetivo: favorecer el encuentro entre personas de distintas procedencias y poner en valor la riqueza cultural que aporta la diversidad a la sociedad arandina.
Imagen: @Archidiócesis de Burgos
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