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Aranda

¡Pum! Y la fiesta ya está aquí

El cañonazo consigue llenar nuevamente la plaza de Aranda para recibir las fiestas

08/09/2018 18:50 | Begoña Cisneros
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Foto Noticia

Las nubes que han hecho acto de presencia este primer sábado de fiestas han respetado la primera de las citas. Quizás la más esperada por muchos y la que más interés tiene para los arandinos como es el disparo del cañonazo desde el Ayuntamiento. Un disparo que se ha efectuado justo a las 12 del mediodía, pero que ha estado precedido de la voz de los más jóvenes que se agolpaban a las puertas de la casa consistorial entonando el himno de Aranda.

 

 

 

Amarillo es el color de la mañana del sábado en que se inician las fiestas porque ese es el color que queda impregnado en las ropas de los que viven el acto del cañonazo con más alegría y alborozo. No sólo la ropa, sino también todo el cuerpo se llena de colorante. Pero todo queda ahí, colorante, agua, gaseosa y líquido; porque por fin ya ha dejado de ser tradicional el uso de harina como ocurría en años anteriores, provocando caídas indeseadas.

Y gracias a la campaña ‘Por un cañonazo limpio’ que se instauraba hace unos años los participantes en el cañonazo no utilizan en la plaza Mayor botellas de vidrio. Mucho tiene que ver en ello el trabajo altruista de los miembros de Protección Civil, que ubicados en doce puntos diferentes de acceso a la plaza instan a la gente para que no introduzcan en ella ningún tipo de envase de vidrio.

Tras el típico ‘Bailad, bailad gigantones’ han iniciado su recorrido los gigantes y cabezudos por las calles del centro junto a la banda municipal de Dulzainas y tambores.

Y, cómo no, nuevamente los jóvenes, los protagonistas de esta mañana de sábado de fiestas, han acudido tras el cañonazo al parque El Barriles para eliminar el ‘amarillo paellero” en las aguas del río Duero. Un baño que se ha podido disfrutar gracias a la temperatura y el sol que en ese momento lucía en el cielo.

La lluvia ha hecho acto de presencia después, cuando numerosas personas se encontraban en el casco antiguo de Aranda continuando con la fiesta. Pero entre agua y sol, música y baile, la llegada de la tarde hasta el comienzo de la concentración para acudir a la ofrenda de flores a la Virgen de las Viñas ha sido muy divertida para todos aquellos que no han querido volver a sus casas ni para comer ni para descansar.

 

 

 

 
 
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