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Que el coronavirus no pare las clases

Diferentes artimañas para asegurar que ningún alumno deje de seguir estudiando

17/03/2020 12:42 | Begoña Cisneros
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Las plataformas están ahí y cada colegio e instituto de Aranda y la comarca hace uso de ellas añadiendo en algunos casos  interesantes alternativas con un único fin,  que el alumnado no tenga que perder durante estos días de confinamiento su cita con los estudios. Desde DR hemos querido realizar un recorrido (telefónico) por los diferentes centros para conocer cómo se está trabajando para ello.

Los centros públicos disponen del portal de educación de la Junta de Castilla y León con diferentes herramientas que, aunque funcionan bastante bien, lo cierto es que esta experiencia tan única que estamos viviendo demuestra que la infraestructura no está preparada para grandes picos de entradas, con colapsos en algunos momentos. “Hay dificultades en la conexión, se están colapsando en horas punta en la que a veces es casi imposible entrar”, comenta el director del instituto El Empecinado Jesús Flechoso, quien explica que en ese centro se utilizan las plataformas para las asignaturas de Secundaria, así como para algunos módulos de FP. “Lo que ocurre es que solo se pueden hacer los teóricos, porque hay módulos que son totalmente prácticos y se tendrán que dejar para más adelante”, añade.

Otros centros han echado mano a técnicas que apoyan a las plataformas y que, sobre todo, velan por el aprendizaje de aquellos alumnos que no cuentan con ordenador para que el llegue a todos. En el colegio de Educación Primaria de Santa Catalina vieron lo que se avecinaba y la semana pasada, explica su director Enrique García Rincón, se optó por la adquisición de un teléfono móvil con el objetivo de hacer llegar vía whatsApp, a través de listas de difusión que permiten la confidencialidad de datos, los ejercicios a sus alumnos. “A través del teléfono los profesores pueden enviar tareas, resolver dudas y hacer que los alumnos y sus familias estén diariamente informados”, nos cuenta.

En el caso del colegio Claret, como ocurre en otros concertados, la plataforma es distinta. En este caso se utiliza la denominada Educamos “que hasta el momento no se nos ha caído en ninguna ocasión y funciona bastante bien”, nos dice el director del centro Aitor Martín Herrero.   También en este centro se han adelantado a lo que finalmente ha llegado con la declaración de Estado de Alerta y ya desde la semana pasada se llevaba trabajando por si pudiera darse este caso. Informan a los padres sobre cómo tienen que trabajar con sus hijos, han elaborado un vídeo de presentación de los profesores y se ha establecido una rutina diaria con actividades sobre todo de lengua y matemáticas, a lo que se añade actividad física “para que puedan hacer algo de deporte en casa”.  Claret organiza clases virtuales, entrega rutinas a los padres para los niños de infantil y de su escuela infantil y, todo ello, “funcionando muy bien a día de hoy”, termina comentando el director de un colegio que cuenta con cerca de 700 alumnos.

 

¿Qué ocurre con la educación rural?

La dificultad de conexión en algunos pueblos de la comarca ha llevado también a que los profesores se las ingenien para no dejar de tener contacto con los alumnos de sus clases. El CRA Diego Marín que atiende a niños y niñas de Peñaranda de Duero, Baños de Valdearados y Caleruega es un buen ejemplo de ello porque los maestros están haciendo un seguimiento muy particular a cada uno de los 100 alumnos con los que cuenta. “Se podría hacer todo telemáticamente, pero hay familias que no disponen de internet ni de ordenador”, comenta el director de este centro Ángel Abad.

Así que, contando con los instrumentos que tiene cada familia, se opta por otras posibilidades, como hacer llegar ejercicios a través de correo postal o, como se está haciendo con los niños de Caleruega, remitiendo los trabajos en papel al Ayuntamiento, desde donde se entregan a cada alumno. De todas formas, en todos los casos posibles, las plataformas permiten, no sólo subir tareas de estudio, sino ofrecer un apoyo constante con los alumnos para resolver dudas o dar clases a través de videoconferencias. “Es una situación a la que nos estamos adaptando de la mejor forma”, señala el director.

Imagen: Aitor Martín es el director del colegio Claret, durante el planteamiento del método excepcional de trabajo. / DR

 

 

 

 

 
 
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