
Aranda de Duero ha vivido este Domingo de Pascua una de sus jornadas más esperadas y representativas de la Semana Santa con la celebración de la tradicional Bajada del Ángel, un acto que ha vuelto a congregar a miles de personas en el corazón del municipio bajo un cielo despejado y una temperatura primaveral que ha acompañado esta cita.
Desde primeras horas, el ambiente festivo y de expectación era ya palpable en las calles del casco histórico. Vecinos y visitantes comenzaron a ocupar los puntos clave de la plaza de Santa María, para presenciar el acto al que ha precedido la celebración de La Palabra en la Iglesia Parroquial de Iglesia de Santa María la Real y el desfile procesional organizado por la Hermandad de la Resurrección de Cristo, en el que el paso de Jesús Resucitado recorría las principales calles del centro histórico acompañado por la corporación municipal y la Banda Municipal de Música “Villa de Aranda”.
Al mediodía llegaba el momento culminante de la mañana y de toda la Semana Santa arandina con la celebración de la Bajada del Ángel. Este año, la protagonista ha sido la pequeña Lía Palomino, de cinco años, quien ha asumido la responsabilidad de encarnar al ángel en esta tradicional escenificación.
Ante una plaza completamente llena y en absoluto silencio, la niña descendió desde lo alto de la estructura instalada para la ocasión, en una escena cargada de simbolismo. Con precisión y serenidad, retiró el velo negro que cubría a la Virgen, escenificando así el anuncio de la Resurrección de Cristo. La ejecución fue impecable y despertó una intensa emoción entre los asistentes, que siguieron el acto con gran expectación y rompieron en aplausos. El éxito de la representación, unido al entorno soleado y al impresionante respaldo del público, ha convertido el momento en un auténtico espectáculo tanto visual como emocional.

Imágenes: @Arturo Sanz

Imágenes: @Arturo Sanz
Tras la ceremonia, la jornada continuó con la procesión en la que participaron los pasos de Nuestra Señora de la Misericordia (Virgen de las Candelas) y Jesús Resucitado, recorriendo calles como El Aceite, La Sal, Plaza Mayor, Barrionuevo o nuevamente la Plaza del Trigo. El broche final lo puso la Misa Solemne de Pascua en la Iglesia de Santa María, en la que los cantos litúrgicos del Orfeón Arandino Corazón de María aportan un carácter especialmente solemne y emotivo a la celebración.
Imágenes: @Arturo Sanz
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