El pleno del Ayuntamiento de Aranda ha aprobado un año más de ampliación para el actual servicio de aseo urbano, mientras se concreta la nueva adjudicación cuyo pliego de condiciones se aprobaba hace diez días. Se trata de una nueva moratoria fuera de contrato en un servicio que lleva en vigor desde 2010 y se ha quedado desactualizado para las necesidades reales de la ciudad, muy diferentes a las de hace tres lustros y desajustado a las nuevas necesidades de gestión de residuos urbanos, por ejemplo, con la ausencia del quinto contenedor.
El coste del servicio en 2025 ascenderá a 3.238.000 euros a favor de la empresa Urbaser. “Esperemos que en un año finalice el proceso de adjudicación y podamos tener un nuevo servicio acorde a las necesidades”, ha destacado el concejal de Medio Ambiente, Carlos Medina. Algo que no vio demasiado claro el portavoz del Partido Socialista, Ildefonso Sanz, quien auguró que “el año que viene nos veremos aquí aprobando una nueva prórroga”.
En noviembre de 2023, el TARCyL suspendía el proceso de contratación del nuevo servicio de aseo urbano, tras un recurso presentado por Urbaser. De esta manera, el organismo tumbaba la adjudicación a FCC llevada a cabo por el pleno arandino en enero de ese año, con el anterior equipo de gobierno. El responsable municipal de Medio Ambiente mostró su temor durante la sesión plenaria de que la futura adjudicación pueda conllevar un nuevo recurso al TARCyL, apuntando a que la actual adjudicataria tiene la intención de estirar al máximo su contrato en Aranda.