
La tarde del sábado estuvo marcada en La Aguilera por un fuerte vendaval acompañado de lluvia intensa y granizo que descargó durante unos veinte minutos y provocó la caída de un árbol de grandes dimensiones sobre la carretera de acceso al convento de la localidad.
El desplome del tronco, que arrastró consigo una farola del alumbrado público, dejó completamente cortado el paso de vehículos, ya que resultaba imposible retirarlo a mano. Fue necesaria la intervención de los bomberos, que trabajaron para despejar la calzada y restablecer la normalidad en la zona.
A pesar de la virulencia del fenómeno meteorológico y del aparatoso accidente, no se produjeron daños personales ni otros desperfectos materiales, más allá de la farola destruida por el impacto del árbol.
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