
La preocupación por el estado de la iglesia parroquial de Santa Columba de Adrada de Haza ha llevado al Ayuntamiento y a las cofradías de la localidad (San Sebastián y Vera Cruz) a remitir varios escritos al Arzobispado de Burgos, el último de ellos en julio de 2025. En el documento, las entidades expresan su “dolor, malestar y profunda preocupación” por la situación del templo, recientemente clausurado tras una visita del delegado de Patrimonio.
Años de advertencias ignoradas
Según recuerdan en la carta, los avisos sobre las grietas y desperfectos comenzaron hace más de una década, cuando se alertó al párroco de la apertura de fisuras en la estructura. El Ayuntamiento, por su parte, ha solicitado en varias ocasiones —2019, 2021 y 2023— las subvenciones de restauración que Diputación y Arzobispado conceden de forma conjunta, sin éxito.

Estado del tejado./ DR
Se han remitido fotografías y comunicaciones en diversos momentos, pero lo que únicamente se ha conseguido es que el delegado de Patrimonio, Juan Álvarez Quevedo, quien tras visitar la iglesia en julio de este año ordenase su cierre inmediato. “Una decisión que nos entristece, pero no nos sorprende”, señalan los vecinos en su misiva.
La venta de la casa del cura, otro foco de tensión
Los escritos recuerdan además que en febrero de 2024 ya se solicitó que el dinero obtenido por la venta de la casa parroquial, levantada “a prestación personal por el pueblo”, se destinara de forma íntegra a la restauración de los bienes eclesiásticos locales. Una petición avalada entonces por firmas vecinales, que no obtuvo respuesta por parte de la institución diocesana.

Patrimonio y vida comunitaria afectados
El cierre del templo acarrea otros efectos colaterales: el reloj de la torre, que acompaña a la localidad desde hace más de un siglo, ha dejado de marcar las horas, y las campanas ya no cumplen su función de anunciar misas, defunciones o emergencias como incendios.
Los colectivos firmantes denuncian sentirse “abandonados por los sucesivos párrocos” y critican una falta de comunicación por parte del Arzobispado. “El Papa Francisco siempre ha invitado a trabajar en sinodalidad, pero aquí no se nos ha escuchado ni tenido en cuenta”, expresan en la carta.
Ante la gravedad del deterioro y el temor a que las lluvias y heladas agraven los daños estructurales, el Ayuntamiento y las cofradías reclaman una intervención inmediata. “Nos sentimos totalmente abandonados por parte de los sucesivos párrocos que se han ocupado de esta parroquia, así como del Arzobispado. Consideramos que ha habido una grave falta de omisión.”, concluyen los vecinos.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||