
La base de emergencias sanitarias de Roa de Duero se encuentra entre las que presentan mayores carencias en la provincia para proteger las ambulancias frente a las bajas temperaturas invernales. Así lo denuncia el Sindicato de Profesionales del Transporte y Emergencias Sanitarias (SP-TES), que alerta de una situación que se repite cada invierno y que, aseguran, afecta tanto a los pacientes como a los profesionales sanitarios.
Según el sindicato, muchas ambulancias de emergencias de la provincia, incluida la de Roa de Duero, carecen de un espacio techado y de una conexión eléctrica adecuada, lo que provoca que los vehículos permanezcan a la intemperie y se enfríen de forma extrema durante las noches y madrugadas. Esta circunstancia impide mantener una temperatura adecuada en los habitáculos asistenciales antes de que se produzca una salida de emergencia.
Eva Mª Martín, secretaria de la sección sindical de SP-TES en Burgos, explica que la falta de estas infraestructuras básicas hace que las ambulancias no puedan tener conectada la calefacción cuando están en la base. “Si contaran con un tejado y una toma eléctrica, los vehículos podrían mantenerse a una temperatura adecuada, algo fundamental tanto para los pacientes como para la conservación de la medicación”, señala.
En el caso de Roa de Duero, base estratégica para la atención urgente de alrededor de una treintena de pueblos de la zona, el problema cobra especial relevancia por la amplitud del territorio al que da servicio. Desde el sindicato advierten de que, en muchas intervenciones, no da tiempo a que la ambulancia se caliente desde que sale de la base hasta que llega al lugar de la emergencia. “Los pacientes sufren directamente las consecuencias del frío, y la medicación puede verse comprometida por las bajas temperaturas”, subraya Martín.
SP-TES considera que trabajar en estas condiciones resulta “inhumano”, especialmente cuando los pacientes deben ser atendidos con poca ropa o semidesnudos y presentan patologías que pueden agravarse con el frío. A ello se suma el impacto en los propios profesionales sanitarios, que desempeñan su labor en habitáculos que no alcanzan la temperatura mínima recomendada.
Aunque la situación afecta a toda la provincia, el sindicato señala como especialmente preocupantes las bases de Roa de Duero, Medina de Pomar, Briviesca, Belorado y Lerma, donde existen ambulancias de UVI Móvil y Soporte Vital Básico. En algunas de ellas, explican, se han habilitado conexiones eléctricas para activar la calefacción autónoma, pero este sistema se bloquea con frecuencia si los vehículos no están resguardados bajo un techo.
Desde SP-TES denuncian que, pese a haber trasladado este problema tanto a la empresa concesionaria, Ambulancias Rodrigo, como a la Gerencia de Emergencias, no se han adoptado soluciones efectivas. “Llevamos años advirtiendo de esta situación, igual que hicimos en verano con las altas temperaturas, pero el problema persiste”, lamentan.
Para SP-TES, la solución pasa por una actuación conjunta entre la empresa concesionaria, la Gerencia de Emergencias y los consistorios, con el objetivo de ubicar las ambulancias en espacios cubiertos y con conexión eléctrica, garantizando así unas condiciones mínimas de seguridad y calidad asistencial. Una reivindicación que, insisten, resulta especialmente urgente en comarcas como la Ribera del Duero, donde la base de Roa de Duero es clave para la atención de emergencias en invierno.
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