Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia y poder ofrecer un mejor servicio. Al continuar entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.
Comarca

Ana Andrés: "Aprovecho este espacio para reclamar la presencia de un especialista en neurología en Aranda"

La presidenta de AFAR asegura que, debido a la alta demanda, necesitan un Centro Terapéutico más espacioso

15/07/2018 10:04 | Raquel Carcedo
WhatsApp
Linkedin
Google +
Twitter
Facebook
Enviar
Imprimir

Foto Noticia

AFAR, o lo que es lo mismo, la Asociación de familiares de Enfermos de Alzheimer y otras demencias de la Ribera es un colectivo que cuenta con más de cuatrocientos socios. Ana Andrés Hoyos es la persona que está al frente de esta agrupación que trabaja no solo para mejorar la calidad de vida de los afectados, sino también para apoyar a los familiares y personas del entorno de los primeros.

 

AFAR lleva desde el año 96 trabajando por la mejora de la calidad de vida de los afectados por el Alzheimer. Pero, ¿qué acciones concretas desempeñáis?

Desde la asociación intentamos abordar de manera integral todos los aspectos a los que afectan este tipo de enfermedades. Para los que la sufren contamos con el servicio del Centro Terapéutico de Día, así como con talleres para personas que están en fases iniciales o incluso todavía sin diagnóstico y que necesitan un recurso menos intensivo. Además, disponemos de una Ayuda a Domicilio Especializada que abarca diferentes áreas, como por ejemplo la estimulación cognitiva o las supervisiones del aseo, de las actividades de la vida diaria o de sus gestiones, entre otras.

Respecto a los familiares, que conviven día a día con la enfermedad, realizamos labores de apoyo psicológico, les facilitamos grupos de autoayuda o asesoramiento de trámites sociales. En el plano de la sensibilización intentamos realizar charlas sobre la enfermedad con el fin de impulsar el voluntariado en la asociación.

Al ser un colectivo que trabaja no solo por los ciudadanos de Aranda, sino por todos los de la comarca de la Ribera, algunos servicios se ofrecen en las zonas rurales. Así, hemos implantado talleres en algún pueblo y trabajamos para que se sumen otros a esta iniciativa.

Poco a poco, esta asociación ha ido tecnificándose más, contando con profesionales de diferente perfil. En el año 1996 se nos declaró de utilidad pública. Ahora, hemos renovado el certificado del sistema de gestión de la calidad ISO 9001 y la certificación de servicio de Centro de Día, por lo que estamos muy satisfechos de todos estos logros, que conllevan mucho trabajo, esfuerzo. Denotan que las cosas se están haciendo muy bien.

 

Para ponernos en situación, ¿cómo es el día a día de quienes sufren esta enfermedad?

Es muy duro. Los afectados pasan por diferentes fases y cada una tiene su propia complicación. Además, en cada persona afloran diferentes emociones, desde el momento en el que uno es consciente que algo le pasa y está perdiendo capacidades, lo cual provoca en muchos casos miedo a lo que pueda sobrevenir, hasta el hecho de afrontar si realmente hay una enfermedad detrás, que conlleva enfado ante esta situación y con la enfermedad, rabia e impotencia.

También nos encontramos con la negación, cuando ya no son tan conscientes de lo que les pasa. Aquí abordan diferentes estados que van desde la tristeza y el aislamiento hasta la agresividad. Pero, insisto, cada persona lo vive de una manera; hay que tener en cuenta que, en este tipo de enfermedades, el afectado va perdiendo consciencia de lo que es uno mismo y de lo que le rodea. Y esto es muy difícil.

 

¿Y el de las personas que conviven con ellos?

Las personas que viven con ellos son los grandes afectados de estas enfermedades después del propio enfermo. Tienen que convivir día a día con alguien que va perdiendo capacidades y que incluso, a veces, tienen la sensación de que se va convirtiendo en un desconocido. Es complicado porque a veces encuentras poco apoyo a todos los niveles, tanto en la propia sociedad, que a veces no entiende el proceso de esta enfermedad, como en las instituciones, cuya ayuda es muy escasa.

 

En este sentido, ¿cómo se cuida a un cuidador?

Es básico que un cuidador se encuentre lo mejor posible, aunque no es una tarea fácil. En muchas ocasiones sientes que cualquier decisión que tomes respecto a cómo cuidas es cuestionada.

En la asociación contamos con apoyo psicológico, que ayuda a gestionar este proceso y acompaña a la familia en todo momento. A nivel general, lo ideal sería poder contar con espacio para uno mismo y que el tiempo que dedicamos a cuidar sea de calidad pero, a veces, llegar a este punto no es sencillo, pues cada situación familiar es diferente y hay que individualizar muchos aspectos.

 

En cuanto a las personas ajenas a ese círculo, ¿cómo debemos tratar a un afectado por Alzheimer?

Hay que tener en cuenta que, ante todo, son personas además de enfermos. Hay que intentar tratarles como les ha gustado siempre que les traten, es decir, teniendo en cuenta cómo han sido hasta el momento.

Además, debemos intentar tener el máximo respeto hacia ellos y, aunque el momento de la enfermedad en el que estén sea muy avanzado, no hablar o actuar como si no estuvieran presentes.

 

¿Qué posibilidades existen de detectar de manera precoz la aparición de la enfermedad?, ¿qué importancia tiene dicha detección precoz?

Las posibilidades de la detección pasan por inversión en investigación, así como en formación de profesionales que ante cualquier signo de alarma inicien un posible diagnóstico y seguimiento.

Ahora mismo nos encontramos ante un punto socio-demográfico en el que cada vez hay más personas mayores. El sistema familiar está cambiando y muchos de estos mayores viven solos. Nuestra comunidad es de las más envejecidas y concretamente en nuestra comarca hay numerosas zonas rurales con habitantes mayores de 65 años, lo cual, presenta un futuro en el que habrá más incidencia de este tipo de enfermedades y tendremos qué plantearnos cómo vamos a abordar la necesidad de cuidados que generan.

La detección precoz es una inversión en algo, que a larga, se convertirá en un proceso más costoso a muchos niveles, ya que cuanto antes haya un diagnóstico, antes se podrá intervenir con esa persona y con su familia, antes podrá contar con recursos específicos que ayuden a mantener las capacidades el máximo tiempo posible e, incluso, el propio afectado podrá tomar decisiones respecto a su futuro.

 

¿Cuál es vuestro principal consejo hacia un familiar que empieza a observar los primeros síntomas de la enfermedad en un allegado?

Que acuda al médico, a ser posible a un especialista en neurología, que es el profesional adecuado. Aprovecho este espacio para reclamar la presencia de este perfil profesional en Aranda. También diría a esos familiares que insistan en que quieren un diagnóstico. A partir de ahí, que acudan a nuestra asociación, donde van a encontrar a profesionales que van a escucharles, acompañarles en todo el proceso y asesorarles. También ponemos a su disposición los recursos que vayan demandando los afectados según sean sus circunstancias.

 

¿Qué le pediríais desde la asociación a la nueva Ministra de Sanidad, quizá una mayor inversión en investigación?

A nivel general e, insisto, teniendo en cuenta los datos socio-demográficos sobre el envejecimiento en España, es hora de que exista una buena coordinación socio-sanitaria. Desde aquí solicitamos la elaboración de un Plan nacional para el Alzheimer, al igual que existe para otros colectivos, que cuente con financiación propia.

Evidentemente, que haya más inversión en investigación es básico y también que la haya en formación para los profesionales, a los cuales les pediríamos que, aunque una gran parte de ellos ya lo hacen, humanicen un poco más la Sanidad. Y es que, a veces no son conscientes de la importancia que tiene la manera en la que se da un diagnóstico de este tipo, los seguimientos periódicos o que el familiar pueda hablar con ellos sin que el afectado se encuentre delante… Son pequeños gestos que ayudarían mucho.

En un nivel más local, quiero hacer hincapié en que, debido a la demanda que tenemos, nuestro Centro Terapéutico se queda pequeño. Así, nuestro objetivo es conseguir unas instalaciones adecuadas y más dignas para nuestros usuarios.

 

 
 
Su opinión sobre este contenido
 
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrarte si no tienes ya una cuenta creada.