
La Villa Romana de Santa Cruz, en Baños de Valdearados, luce desde este lunes una imagen renovada tras la finalización de las obras de mejora ejecutadas por la Diputación Provincial de Burgos dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino del yacimiento de Clunia.
La actuación, que ha supuesto una inversión cercana a los 160.000 euros procedentes de fondos europeos, ha permitido modernizar y reforzar la protección de los pabellones que resguardan los mosaicos romanos, una infraestructura que fue construida en 1996 y que acusaba ya el paso de casi tres décadas.
La arquitecta de la Diputación Laura García Juárez explicó durante la inauguración que los trabajos, ejecutados durante seis meses por la empresa Construcciones y Restauraciones Rafael Vega, han consistido principalmente en la adecuación exterior de los edificios que protegen el yacimiento.
Entre las mejoras realizadas destaca la instalación de chapas microperforadas para evitar la entrada de aves e insectos, nuevos paneles para regular la entrada de luz al interior y distintas actuaciones destinadas a mejorar la conservación de los restos arqueológicos.
La intervención también ha incorporado una nueva dimensión paisajística y de uso público. Se ha prolongado el sendero existente hasta el otro lado del arroyo y se ha habilitado una zona de descanso con mesas, pensada tanto para visitantes como para los participantes en la tradicional romería que se celebra en la localidad.
Desde el Ayuntamiento, el concejal Santos Bocanegra destacó que la actuación responde a una demanda que llevaba años sobre la mesa debido al deterioro que presentaban algunos elementos de la instalación y a los problemas ocasionados por la entrada de pequeños animales en los pabellones.
Además, anunció que el Consistorio ha contratado a una persona para los próximos seis meses para atender las visitas al yacimiento y mejorar la difusión de este recurso patrimonial.
Bocanegra aprovechó también el acto para reiterar una reivindicación histórica del municipio: la continuación de las excavaciones arqueológicas en la villa. "Siempre hemos defendido que quedan más mosaicos por descubrir", señaló, aunque reconoció que por el momento no existen novedades sobre posibles actuaciones por parte de la Junta de Castilla y León, propietaria de los terrenos.
Una actualización treinta años después
El arquitecto Darío Álvarez, coresponsable del proyecto junto a Miguel Ángel de la Iglesia, los dos miembros del Laboratorio de Paisaje Arquitectónico, Patrimonial y Cultural de la Universidad de Valladolid, recordaró que su vinculación con la Villa Romana se remonta a hace tres décadas, cuando participaron en las primeras actuaciones de protección de los mosaicos.
Según explicaron, la intervención actual no responde a una restauración de emergencia sino a una necesaria actualización de unas instalaciones que han ido evolucionando durante los últimos treinta años.
Entre las mejoras incorporadas figuran nuevas barandillas de vidrio, pavimentos antideslizantes, una instalación eléctrica que permitirá iluminar el recinto en jornadas con escasa luz natural y actuaciones encaminadas a reforzar la seguridad y comodidad de los visitantes.
Los responsables del proyecto destacaron además el potencial de futuras actuaciones para conectar el yacimiento con el núcleo urbano mediante recorridos paisajísticos que reduzcan el uso de la carretera y mejoren la experiencia de quienes lo visitan.
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