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Comarca

Caleruega apadrina a un buitre negro

La localidad ribereña colabora en la reintroducción de esta especie en terreno nacional

05/04/2018 14:00 | Raquel Carcedo
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Bañuelos es el nombre del buitre negro que desde el pasado mes de enero tiene apadrinado el Ayuntamiento de Caleruega. Se trata de una acción que forma parte de la iniciativa denominada Proyecto Monachus mediante la que Grefa -Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat- ha puesto en marcha una serie de actuaciones para llevar a cabo la reintroducción del buitre negro en el Sistema Ibérico.

Es esta una situación que se remonta a la década de los setenta, cuando el buitre negro estuvo al borde de la extinción en tierras españolas debido, sobre todo, al veneno, la persecución y la destrucción de su hábitat. Ante el hecho de que en 1973 se contabilizaran 206 parejas de esta especie y de que hubiera quedado relegada a la zona suroccidental de la península, comenzaron a trazarse los primeros planes de conservación impulsados tanto por grupos conservacionistas como por la administración. Y han dado su fruto, pues en la actualidad, la población española de buitre negro ronda las 2.400 parejas.

En este sentido, el Consistorio calerogano ya había realizado varias colaboraciones con la entidad animalista, de lo que surgió la idea de llevar a cabo el apadrinamiento, el cual se traduce en la donación de trescientos euros para el mantenimiento de los ejemplares que Grefa tiene albergados en su centro de Huerta de Arriba. “En Caleruega querían darle un nombre especial al buitre y como debía empezar por la letra B -los liberados el pasado año comenzaban por la A- eligieron el de Bañuelos, río que atraviesa la localidad”, comenta Lorena Juste, técnico del centro burgalés.

 

 

Por su parte, en su afán por mantener en buen estado la fauna local y recuperar poco a poco los ejemplares perdidos de varias especies ornitológicas, en Caleruega se ha instalado un muladar, un lugar reservado para el esparcimiento de cadáveres de animales de un modo controlado y al que acuden los buitres para alimentarse. Asimismo, el Ayuntamiento ha recuperado un antiguo palomar que ahora hace las veces de observatorio para la actividad de dichas aves en pleno festín.

Mirando hacia el futuro, José Ignacio Delgado, representante del Ayuntamiento de Caleruga en la visita guiada por el centro ornitológico de Huerta de Arriba y en la que pudo conocer a Bañuelos -como se aprecia en el vídeo adjunto-, comenta que “la intención es hacer nidos en árboles, que es donde anidan estos buitres y no en rocas como los leonados, para que vayan poblando la zona”.

 

 

 
 
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