
La continuidad de la escuela de Cilleruelo de Abajo vuelve a estar en el aire. El centro educativo, integrado en el CRA Antonio de Nebrija, afronta un momento crítico tras quedarse este curso con únicamente tres alumnos matriculados. Si antes del próximo mes de junio no se incorpora una nueva familia con niños en edad escolar, el colegio podría cerrar sus puertas, poniendo fin a un servicio esencial para la vida del municipio.
La situación ha llevado a la dirección del centro a realizar un llamamiento público para atraer población y defender el papel de la educación rural como elemento clave para la fijación de habitantes en el territorio. La directora, Estefanía Quintana Antón, subraya que el colegio ofrece una enseñanza cercana, personalizada y de calidad, en un entorno natural que favorece el aprendizaje y la convivencia. Desde el centro se insiste en que la desaparición de la escuela supondría un golpe importante para la localidad, no solo desde el punto de vista educativo, sino también social y demográfico.
Las Carnestolendas, tradición a punto de extinguirse por el cierre
La preocupación por el futuro del colegio estuvo muy presente en la celebración de Las Carnestolendas, una tradición de carnaval profundamente arraigada en la localidad que se celebró este jueves. Durante la jornada, los niños de la escuela se disfrazaron y recorrieron las calles cantando una canción con más de un siglo de historia, acompañados por vecinos que se sumaban al canto al abrir sus puertas y les obsequiaban con dulces caseros como galletas o magdalenas.

Este año la celebración tuvo un carácter especial y emotivo, al existir la posibilidad de que haya sido una de las últimas si el colegio termina cerrando. Para reforzar la jornada y compartir la experiencia, se invitó a alumnado del Colegio Aurelio Gómez Escolar de Burgos, que participó en las actividades festivas junto a los escolares del municipio.
La programación incluyó también la proyección de una película en el denominado ‘Cineruelo’, el cine local, iniciativa posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento y la Asociación Cultural Collalba. Más allá del carácter festivo, la jornada se convirtió en una reivindicación de la vida rural y de la importancia de mantener vivas tradiciones que dependen, en gran medida, de la continuidad de la escuela.
Imágenes: Carnestolendas 2026 en Cilleruelo de Abajo./ Imagen facilitada
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