
El escultor madrileño Carlos Albert presenta Efluvio, una nueva exposición en la que traslada el universo del vino al lenguaje de la escultura, a través de una propuesta que combina forma, espacio y percepción.
La muestra puede visitarse en las instalaciones de Bodegas Portia, en Gumiel de Izán, donde las obras dialogan con un entorno arquitectónico singular. En este contexto, la relación entre escultura, luz y espacio refuerza el carácter inmersivo de la propuesta.
Las piezas interpretan conceptos como los aromas o las texturas del vino, transformándolos en estructuras tridimensionales que invitan al espectador a interactuar con ellas y a recorrerlas desde distintos puntos de vista, generando una experiencia sensorial.

Carlos Albert (Madrid, 1978), formado en la Universidad Complutense de Madrid y en el Camberwell College of Arts de Londres, ha desarrollado una trayectoria marcada por un lenguaje propio basado en la geometría, el equilibrio y la tensión entre elementos. Sus esculturas, de líneas limpias y estructuras precisas, buscan activar la mirada del espectador y establecer una conexión directa con el espacio.
A lo largo de su carrera ha expuesto en galerías y museos tanto a nivel nacional como internacional, con presencia en ciudades como Madrid, Barcelona, Milán, Miami o Colonia, además de participar en destacadas ferias de arte contemporáneo.
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