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Comarca

Guzmán, el palacio de la polémica

El alcalde quiere arrendarlo en su totalidad y los vecinos se oponen

25/09/2018 15:17 | Begoña Cisneros
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La polémica se encuentra abierta en la localidad de Guzmán y enfrenta a algunos de sus vecinos con el alcalde pedáneo, Ambrosio Molinos. Mientras que este último quiere poner en marcha un proyecto que se basa en el traslado de las dependencias municipales que se encuentran en el Palacio de Guzmán para el alquiler de este edificio monumental del siglo XVII en su totalidad para su explotación, los vecinos no entienden su postura. Sobre todo aducen a la falta de información sobre lo que se pretende. Por eso reivindican una reunión.

Son más de un centenar de firmas las que se han recogido en esta pedanía de Pedrosa de Duero, que cuenta tan solo con 96 habitantes censados. Con ellas se pretende que el edil explique el motivo que le lleva a trasladar las dependencias correspondientes al Ayuntamiento y al centro médico al edificio y patio de las antiguas escuelas que se están rehabilitando “de forma extrañamente rápida” cuando las obras fueron paralizadas hace once años sin que se hayan retomado hasta ahora.

Los vecinos han solicitado una reunión pero hasta el momento no se ha convocado. También acudieron al Ayuntamiento cabecera, Pedrosa del Duero, y sólo han logrado una citación únicamente con los miembros de la Junta Vecinal que ha llegado, además, con retraso cuando la hora de la convocatoria ya había finalizado.

En vista de la falta de respuesta pusieron de manifiesto el problema ante el juzgado número 1 de Aranda de Duero para que intermediase, pero, asegura Luis Miguel Rodríguez, “nos piden documentación que no tenemos porque precisamente por eso acudimos al juzgado”. Así las cosas, se ha presentado una denuncia por lo que entienden “una decisión unilateral” del alcalde que podría derivar en un posible delito de prevaricación. Y es que, aseguran, ven cierto oscurantismo en lo que está ocurriendo y no ayuda nada haber descubierto un documento que se remonta a hace 30 años en el que el propio alcalde proponía a la Junta administrativa de Guzmán cambiar “la propiedad del palacio de los Guzmán y Santoyo, y corralillo situado enfrente, por la finca de 3.200 metros cuadrados aproximadamente , con vivienda de de 70 metros cuadrados y piscina” con el fin de instalar en el palacio y en los corrales contiguos una fábrica de queso y un museo del queso.

El alcalde ofrecerá sus explicaciones a final de año

Puestos en contacto con el alcalde de Guzmán, Ambrosio Molinos ha explicado a Diario de la Ribera que el hecho de no haber convocado una reunión para dar explicaciones se debe tan solo a que “no quiero contar quimeras a la gente porque luego a lo mejor no se cumple”. Y es que tras hablar con el actual responsable que gestiona el bar y el palacio municipal el alcalde ha visto la posibilidad de conseguir un contrato para diez años para la explotación de todo el edificio, logrando beneficios para el pueblo. “El Ayuntamiento se gasta alrededor de 2.000 euros anuales en la asociación y ellos utilizan la bodega del palacio cuando quieren sin pagar ni un duro, y eso es lo que no quieren, que les quiten la posibilidad de ir gratis cuando quieran”, comenta Molinos.

El proyecto, que aún está en ciernes y que “ojalá se cumpla”, explica el edil, pasa por la ampliación de cinco a doce habitaciones en el palacio. En estos momentos las habitaciones se encuentran en la segunda planta y en la primera planta hay tres salones y una cocina. Con su traslado a la planta baja se conseguirían construir siete habitaciones más, ofreciendo así a la empresa adjudicataria de la gestión una posibilidad más atrayente. “Las empresas no se interesan, hemos tenido el palacio cerrado mucho tiempo, ha salido la licitación en dos ocasiones pero nadie ha querido pujar”, explica Molinos, que cifra las pérdidas del palacio cerrado en 1.000 euros mensuales. “500 que no cobramos (esa cifra marcaba la última licitación) y otros 500 que pagamos de mantenimiento”, explica.

El actual gestor del bar, y quien le ha dado la idea al alcalde de Guzmán al verlo interesado, ha propuesto llevar a cabo las obras si resulta el adjudicatario final siempre y cuando el contrato fuese por un mínimo de 10 años. También se ha comprometido en arreglar el patio y las cuadras y granero que aún quedan por rehabilitar. “Yo temo que en este tiempo se pueda echar atrás porque ha estado al cargo del bar este verano y ha hecho negocio, pero en los meses que vienen ahora no se hace mucha caja. Además, si ve que hay problemas en el pueblo con la gente puede cambiar de opinión y volverá a quedarse el bar cerrado”, termina diciendo el edil asegurando que a final de año llevará a cabo la reunión para dar explicaciones.

 

 
 
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