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La subida del nivel del río Duero ha provocado la inundación de las instalaciones de captación y depuración de agua de Roa de Duero, situadas junto al cauce, generando una situación que mantiene en alerta al municipio aunque, por el momento, el abastecimiento a la población está garantizado.
El alcalde de la localidad, David Colinas, ha explicado que la crecida “ha afectado tanto a las bombas de impulsión que elevan el agua hasta los depósitos como a la estación depuradora de aguas residuales”. Las primeras continúan anegadas, lo que impide su funcionamiento normal y dificulta el suministro habitual. Ante esta circunstancia, el Ayuntamiento está recurriendo a sistemas alternativos como la captación que llega desde Villaescusa de Roa o la llegada de cisternas facilitadas por la Diputación para alimentar los depósitos y asegurar el servicio.
Aunque la situación está controlada, el regidor ha pedido a los vecinos hacer un uso racional del agua. “Los depósitos no se encuentran al nivel habitual y se mantienen con aportaciones extraordinarias mientras se espera a que descienda el caudal del río para acceder a la caseta donde se encuentran los motores, evaluar los daños, proceder a su reparación o sustitución y realizar las labores de desinfección necesarias antes de recuperar la normalidad del servicio”, explica el edil.
La inundación también ha afectado a la depuradora de aguas residuales, que permanece completamente anegada. En estos momentos, las aguas residuales continúan llegando a la instalación, aunque sin poder ser tratadas con normalidad debido a las condiciones en las que se encuentra la infraestructura.
Por ahora no se ha podido valorar el alcance de los daños, ya que el acceso a las instalaciones sigue siendo imposible. Además de las infraestructuras hidráulicas, la crecida ha provocado afecciones en zonas agrícolas, especialmente en viñedos cercanos al río, si bien no se han registrado daños en viviendas ni incidentes personales.
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