
La magia navideña en la Ribera del Duero vuelve a demostrar que en los pueblos la creatividad y la unión vecinal pueden más que cualquier presupuesto. Pinilla Trasmonte y Moradillo de Roa estrenan estos días dos impresionantes árboles de Navidad de ganchillo, obras colectivas que han convertido horas de aguja e hilo en auténticas esculturas textiles al aire libre.
Pinilla Trasmonte: un árbol de cuatro metros
En Pinilla Trasmonte ya luce un árbol de ganchillo de cuatro metros de altura, confeccionado por las vecinas de la localidad, que durante semanas han trabajado punto a punto para dar forma a esta pieza monumental.
El Ayuntamiento también se ha implicado en una iniciativa que ha hecho del ganchillo un motivo de orgullo local: “Ha participado todo el pueblo”, destacan.
El resultado es un árbol que no solo adorna la Navidad, sino que simboliza la fuerza de la comunidad y el ingenio artesanal del medio rural.

Árbol de Pinilla Trasmonte./ Imagen facilitada
Moradillo de Roa: el árbol que nació de una idea y unió a un pueblo
Moradillo de Roa inaugurará este sábado, 13 de diciembre a las 20:15 horas, su propio árbol navideño íntegramente tejido a ganchillo, una propuesta surgida de Toñi, una vecina que hace meses animó a jóvenes y mayores a reunirse para tejer juntas.
Desde entonces, más de 20 personas han participado en esta actividad intergeneracional que ha llenado las tardes de otoño de conversación, café y dulces caseros, reforzando la convivencia y el espíritu comunitario.
La inauguración será una fiesta popular: el Ayuntamiento invita a los asistentes a acudir con gorros de Navidad, panderetas, zambombas, cacerolas, botellas de anís y cualquier objeto con el que hacer música. La idea es llenar la plaza de villancicos, humor y alegría rural.
El acto finalizará con un brindis de cava de la Ribera del Duero y polvorones ofrecidos por el Consistorio.
La Navidad que se hace a mano
Ambas iniciativas muestran una tendencia en auge: pueblos que reivindican su identidad a través de la artesanía y el trabajo colectivo. Sin grandes presupuestos ni decoraciones comerciales, estos árboles de ganchillo se han convertido en símbolos del orgullo vecinal y de una forma de celebrar la Navidad donde cada puntada cuenta.
Imagen portada: Taller de tejido del árbol en Moradillo de Roa./ Imagen facilitada
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