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Las lagunas de Villalba, un espacio puesto a disposición de la naturaleza

Flora y fauna están plenamente asentadas en este enclave de la Ribera del Duero

02/02/2022 14:25 | Begoña Cisneros
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Se celebra hoy el Día Mundial de los Humedales y aprovechamos esta honomástica para acercarnos a un humedal ribereño muy especial, porque creado por la mano del hombre ha logrado convertirse en un atractivo natural para que flora y fauna se asienten aumentando su presencia en la Ribera del Duero.

Se trata del humedal del Carrascal, ubicado en el término municipal de Villalba de Duero. Su historia comenzó cuando la empresa arandina Gerardo de la Calle adquirió unas parcelas con la finalidad de llevar a cabo extracciones de arena. El proyecto iba con un añadido: la recuperación de la zona una vez finalizados los trabajos convirtiéndola en un paraje propio de un humedal natural.

El objetivo se ha logrado. Ahora Villalba cuenta con 50 hectáreas de lagunas con plantas que se han asentado como si de un enclave natural se tratara y animales que han ido llegando poco a poco durante todos estos años.

 

 

El trabajo ha sido de años y aún continúa. Las pendientes adecuadas, las variedades plantadas, los cambios de profundidad y los materiales utilizados tienen mucho que ver en que el proyecto sea un éxito.

“Cuando facilitas las cosas la naturaleza hace todo rápido”, comenta la portavoz de la empresa, Ana de la Calle, que ha seguido y dado a conocer los avances de esta zona reconvertida en humedal a través del calendario que edita desde hace 16 años. “Al principio mostrábamos cómo estábamos trabajando allí, la recuperación que íbamos haciendo conforme iban acabando las extracciones, las primeras plantas, los primeros animales que llegaron… Ahora mostramos una flora y una fauna ya asentada que utiliza este humedal para vivir, anidar o como punto de descanso”, señalan desde Gerardo de la Calle.

En el humedal del Carrascal se realizaron una serie de lagunas conectadas entre sí, excavadas con diferentes profundidades. Las orillas se perfilaron realizando entrantes y salientes, creando formas irregulares para favorecer el crecimiento y el cobijo de diferentes especies animales y vegetales. Las pendientes a su vez se acondicionaron con taludes suavizados que facilitan el depósito y germinación de semillas, y se realizaron aportes de materiales diferentes, como gravas o arcillas, con diferente compactación, buscando de nuevo favorecer la máxima diversidad tanto en flora como en fauna.

Las islas artificiales creadas dentro de las lagunas también facilitan el cobijo y cría de especies que necesitan lugares más protegidos. Y aunque los primeros años se realizaron además plantaciones de flora autóctona variada, hoy en día es la propia naturaleza la que ha conquistado todos los espacios y ha llenado de vida el paisaje con una variada flora y fauna.

La ruta de senderismo de las lagunas de Villalba de Duero transcurre por este espacio, ya natural, y haciéndola se puede comprobar la belleza de este paraje. Un paseo muy recomendado pero, advierte Ana de la Calle, “siempre haciéndolo con mucho respeto a la naturaleza y a este ecosistema que tiene un gran valor ecológico en la zona y teniendo en cuenta que si están las personas no van los animales”.

 

 

 

 

 
 
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