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Las lluvias retrasan la vendimia y planea el temor de botrytis

La campaña traerá algunas novedades que se han analizado en una jornada por parte de la Asociación Enoduero

21/09/2020 14:00 | DR
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Las lluvias de los últimos días han retrasado o frenado las labores de vendimia y planea el temor de botrytis entre viticultures y bodegueros. Las esperanzas del sector están centradas en que las lluvias amainen y se pueda generalizar la vendimia a finales de esta semana. En cualquier caso, Ribera del Duero afronta una vendimia marcada por la crisis sanitaria de la covid-19 y también sus consecuencias en las ventas.

Pese a que en plena pandemia, la preocupación máxima se centra en el carácter preventivo con la realización de PCR y en la necesidad de evitar focos, las situación climatológica también preocupa. La últimas lluvias y sobre todo la previsión de que continúen, inquieta ante la posible aparición de Botrytis y de otros hongos. “Hay que esperar a ver cómo reacciona la planta con tanta agua pero la uva viene muy bien. Yo diría que recuerda a los años 2014- 2015, dos años que fueron excelentes”, advierte el director técnico de Ribera, Agustín Alonso, con la mirada puesta en una uva “muy equilibrada”, con taninos y una acidez mantenida.

Aunque las lluvias han retrasado el inicio en muchas explotaciones, la Ribera del Duero encara una vendimia histórica tanto por la amenaza de la pandemia sanitaria - y el reto añadido que supone una organización “segura”- como por la aplicación del nuevo pliego de condiciones que se aprobó el año pasado y que incluye dos novedades determinantes: la apertura a los vinos blancos con la variedad Albillo mayor y un programa de autocontrol que obliga a las 320 bodegas y cerca de 8.000 viticultores no solo a cumplir las directrices marcadas por el Consejo Regulador sino a demostrarlo con registros y evidencias.

Con el objetivo de aclarar dudas sobre el nuevo sistema, la asociación Enológica de Ribera del Duero ha ofrecido una conferencia online que ha corrido a cargo del director técnico del Consejo Regulador, Agustín Alonso. Durante dos horas, ha explicado los pormenores de una nueva normativa que es ya obligada y que se extiende a todo el proceso de elaboración, incluido proveedores. Así, por ejemplo, si una bodega compra vino a otra, la final es la que tiene que constatar que todas las anteriores han cumplido con su labor de autocontrol. La nueva normativa conlleva además auditorías. “Por ahora llevamos unas ochenta pero la idea es que a finales de julio del 2021 estén todas”, indica el director técnico.

Novedades

Una de las principales novedades que presenta el documento a seguir afecta a las restricciones a la vinificación. Y es que, si antes se limitaba al 75% de Tempranillo y hasta un máximo del 25% de variedades admitidas, ahora se suma Albillo y Garnacha Tinta. Además, a partir de ahora se acepta hasta un 5% de variedades antiguas como Monastrell o Bobal. “La iniciativa busca proteger esas variedades antiguas”, argumenta.

Sustituyendo a los antiguos veedores y como refuerzo de los inspectores de plantilla, el Consejo Regulador cuenta este año con un equipo formado por auxiliares de inspector de bodegas y de campo así como con dos grupos de coordinación y un servicio de atención al público. Según explica, si se detectan irregularidades se reflejará la desviación, que si no es grave, se resolverá a final de la campaña. En cuanto a las parcelas que retiraron el pasado mes de julio la uva para acogerse a las subvenciones, este año se sacarán del programa productivo restableciéndose automáticamente en la próxima vendimia.

Desde Enoduero, reconocen que la aplicación del nuevo sistema está siendo difícil por la carga extra de trabajo que supone pero consideran que “es bueno para la Denominación de Origen”. “Es un sistema muy meticuloso que va a resultar muy eficaz a la hora de controlar las parcelas y toda la trazabilidad de la bodega”, subraya desde la junta directiva, Daniel Martínez.

La Asociación Enoduero nació hace once años con la vocación de obtener el reconocimiento legal de la actividad de los enólogos, su protección jurídica y cualquier otra acción que pueda mejorar su funcionamiento como colectivo profesional. Cuenta con 112 socios.

 
 
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