
La Comisión de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de las Cortes de Castilla y León ha aprobado la Proposición No de Ley (PNL) presentada por el PSOE —con el único voto en contra del PP— para exigir a la Junta la puesta en marcha inmediata de un paquete de medidas extraordinarias que responda a los graves daños provocados por los recientes episodios de granizo y tormentas en la provincia de Burgos.
Una situación que golpea con especial fuerza a la Ribera del Duero, donde se estiman más de 18.100 hectáreas siniestradas, una de las cifras más altas de todo el territorio burgalés.
En total, la provincia suma 55.000 hectáreas afectadas por el pedrisco en 2025, sobre una superficie asegurada de 400.000 hectáreas. Las comarcas más dañadas son La Bureba-Ebro (≈ 26.827 ha), la Ribera (≈ 18.121 ha) y la zona del Pisuerga (≈ 15.401 ha). Las indemnizaciones previstas por siniestros de granizo alcanzan entre 10 y 12 millones de euros.
La PNL aprobada insta a la Junta a reforzar de manera urgente los equipos de peritación y valoración de daños en los municipios afectados, además de crear ayudas complementarias autonómicas para las explotaciones que hayan sufrido pérdidas superiores al 50%. El procurador socialista Luis Briones defendió la iniciativa recordando la dureza del año para el sector agrícola: “2025 será recordado como un año duro para el campo español”.
A nivel estatal, el sistema de seguros agrarios ha registrado ya más de un millón de hectáreas con siniestros meteorológicos, con un volumen de indemnizaciones estimado superior a 446 millones de euros, de los cuales 52,5 millones corresponden a Castilla y León.
Durante el debate, el PP criticó que el Gobierno central no declarara Zona Catastrófica los territorios afectados, pero Briones respondió que esa solicitud debía haber partido de la Junta, algo que —remarcó— “no se hizo”.
El procurador subrayó además la urgencia de actuar para evitar un impacto irreversible en el medio rural: “No se trata de dar regalos ni de hacer propaganda: se trata de asumir que en una situación excepcional son necesarias medidas excepcionales. Si no actuamos ahora, mañana no sólo perderemos cosechas, sino explotaciones, población y tejido rural”, advirtió.
Imagen: Granizo en Fuentenebro./ DR
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