
Él fue el que puso en marcha la Biblioteca municipal en Aranda hace 30 años, el que organizó su traslado desde el edificio de Las Francesas hasta la Casa de Cultura hace 22 y el que ha impulsado para los arandinos y ribereños la Cultura a través de los libros. Manuel Arandilla ya no va en bicicleta cargado de libros, una imagen entrañable que muchos recordamos. Ahora le acompaña un bastón que le ayuda a caminar con un paso más lento. Pero no ha menguado ni un ápice su voz profunda y rotunda. Para pedir silencio en su “santuario de libros” o para hablar con ímpetu de cualquier tema siempre interesante si la persona que se encuentra en frente es Manolo.

El cariño que muchas personas sienten por él se pudo palpar este miércoles en el auditorio de la Casa de Cultura, lleno hasta la bandera para rendir honores al Bibliotecario arandino en su último día de trabajo antes de su jubilación. Un homenaje que comenzaba con las entrañables palabras del escritor Tino Barriuso, amigo íntimo de Arandilla. Poeta como el propio Arandilla, Barriuso destacó la tenacidad del Bibliotecario por trabajar en su tierra, Aranda.
La siguiente persona en tomar la palabra fue la presidenta de la Asociación cultural La Olmera, Concha Díez Valcabado, que en el año 2006 otorgaba a la Revista Biblioteca, fundada por Manuel Arandilla, su premio Renacimiento. Un proyecto que ha supuesto con sus 31 números que Aranda de Duero cuente con un fondo bibliográfico de su historia.
Por su parte, Manuel Arandilla comenzaba sus palabras recibiendo un cálido aplauso del público, compuesto por personas de diferentes generaciones que quisieron dar las gracias al homenajeado. Primeramente él también quiso homenajear a José Eugenio Romera, al que calificó de “visionario” tomando la decisión de pagar tres millones y medio de las antiguas pesetas para comprar el contenido de la primera biblioteca. A continuación recordó a todas las corporaciones que apoyaron este proyecto. “Mi proyecto era tan grande como yo y fui convenciendo a todos, salió adelante y ahora Aranda de Duero puede presumir de una Biblioteca de las mejores de España y de una publicación con prestigio nacional e internacional”, comentaba Arandilla. Él recibió de manos de la Concejal de Cultura, Azucena Esteban, una escultura del artista Miguel Martínez Delso como muestra de agradecimiento por su labor.

El también amigo de Arandilla, el pianista Antonio Baciero, fue el encargado de poner la guinda musical a la noche tocando algunos temas en un pequeño concierto.

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