
El Centro de Recepción de Visitantes de Colonia Clunia Sulpicia, situado en la localidad ribereña de Peñalba de Castro, ha sido seleccionado para competir en los Premios Arquitectura 2026, el certamen nacional organizado por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE). El edificio, obra del estudio burgalés Tejedor Linares Arquitectos, es una de las 209 propuestas elegidas en toda España y una de las 15 que representan a Castilla y León en esta quinta edición del galardón, que este año ha batido su récord de participación con 534 candidaturas presentadas.
La selección la ha realizado el Comité de Expertos del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y León Este, dentro de la categoría de Edificación. La noticia coloca a la comarca ribereña en el mapa arquitectónico nacional y pone el foco sobre uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la meseta: la antigua ciudad romana de Clunia, cuya visita contará en breve con esta nueva puerta de entrada diseñada con criterios de integración paisajística y sostenibilidad ambiental.
Una arquitectura que surge de la tierra
El proyecto de Tejedor Linares Arquitectos parte de una lectura profunda del territorio. La elección del emplazamiento no es casual: el estudio toma como referencia la propia lógica con la que los romanos posicionaron Clunia sobre el Alto de Castro, subordinando la arquitectura a la topografía y extrayendo de ella sus argumentos espaciales. El edificio se sitúa estratégicamente sobre una ladera, junto al yacimiento, en diálogo permanente con la Peña Sobaños, el elemento natural que domina el paisaje y que sirve de referencia visual para quien se acerca al lugar desde la distancia.

Imágenes: metalocus.es
Visto desde lejos, el Centro de Recepción de Visitantes se percibe como una plataforma topográfica, una excepción geométrica en la pendiente natural que parece brotar del terreno en lugar de imponerse sobre él. La cubierta ajardinada prolonga la superficie vegetal de la ladera, lo que permite que las especies herbáceas del entorno la colonicen de forma natural y que pueda utilizarse como jardín arqueológico y espacio para actividades al aire libre. En su interior, la sensación es radicalmente diferente: el visitante se adentra en un espacio que recuerda a una cueva o un abrigo, en un diálogo sutil con el agua subterránea que en su día abasteció a la ciudad romana.
El edificio resuelve además la conexión con el área arqueológica situándose a la cota adecuada para facilitar el ascenso del visitante mediante un camino de suave pendiente hasta el Teatro Romano, primer gran hito de la visita. Se apoya para ello en el camino preexistente que une las edificaciones de los arqueólogos con los restos de la ciudad, integrándose así en la lógica de circulación del yacimiento sin alterarla.
Próximos pasos del certamen
Los proyectos finalistas se conocerán en mayo, tras la deliberación de un jurado formado por arquitectos y arquitectas de reconocido prestigio. Los ganadores se anunciarán el 9 de junio en el Teatro Alcázar de Madrid, en una gala en la que se otorgarán seis distinciones por valores —entre ellas los premios Sostenibilidad y Salud, Nueva Bauhaus, Hábitat o Rehabilitación— y tres reconocimientos especiales, incluido el Premio de Arquitectura Española. El certamen, que en su quinta edición ha recibido 534 candidaturas de toda España, está organizado por el CSCAE con el patrocinio oficial de COMPAC®.
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