
Roberto Blasco Villarroya, informático de profesión y máster de rol por pasión, aterrizó en Aranda de Duero hace apenas un año con una mochila llena de dados y proyectos. Tras varios meses dinamizando la escena local, se prepara para lanzar "El Secreto de la Ribera", una ambiciosa campaña que busca fusionar el entretenimiento con la puesta en valor de la mitología y la historia negra de la comarca.
- Para aquellos que aún ven el rol como algo extraño, ¿cómo lo definirías de forma sencilla?
- Siempre explico que es como un teatro de improvisación al cien por cien. El rol, más allá de la típica imagen de una mesa llena de dados, lo que pretende es que interpretes a un personaje. Es un juego cooperativo donde no hay un guion rígido. Como máster, yo pongo el escenario, pero son los jugadores quienes deciden cómo reaccionar. Por ejemplo, si en la partida muere la madre de un personaje, yo no puedo obligar al jugador a estar triste; quizá él decida que su personaje siente rabia. Mi trabajo es adaptarme a sus decisiones en un sistema donde el final nunca está definido.
- ¿Cómo ha sido tu aterrizaje en la comunidad arandina y qué te has encontrado con respecto a este juego?
- Al llegar en el 25 busqué asociaciones para no empezar de cero y empecé a dirigir partidas los fines de semana en la de Allendeduero. Me sorprendió descubrir que en Aranda hay mucha gente a la que le gusta el rol, pero están como escondidos, practicándolo en la intimidad, quizás por ese estigma que a veces los grandes medios han alimentado. Con el tiempo, he formado dos grupos muy distintos. Uno más enfocado a la curiosidad y a pasar el rato, y otro grupo más joven que busca campañas largas, con fichas de personajes y desafíos más complejos. Es fascinante ver cómo esta actividad une a generaciones tan distintas.
- Tu gran proyecto actual es "El Secreto de la Ribera" para ambientar los juegos en la comarca. Háblanos de ello.
- Soy una persona muy curiosa y me gusta investigar. Me di cuenta de que esta zona tiene una carga histórica y mitológica brutal que a veces ni las propias personas que viven aquí conocen del todo. Tenemos Haza, que es como un pueblo maldito, o Clunia con su anfiteatro romano. Lo que nos cuentan en Juego de Tronos está concentrado aquí en forma de leyendas e "historia negra", como el antiguo campo de concentración de prisioneros que existió en Aranda. Mi idea es convertir el proyecto en una especie de guía turística inmersiva. Queremos que la gente conozca su tierra más allá del Sonorama y el vino, profundizando en esa cultura que se ha ido perdiendo.

- La novedad es que vais a emitir estas partidas. ¿Cómo será ese formato?
- Queremos que sea como una serie de televisión donde cada partida es un capítulo que acumula lo ocurrido en el anterior. No esperamos una escenografía impresionante de Hollywood, pero sí buscamos la máxima inmersión. Si alguien interpreta a un veterinario, que lleve una bata o un fonendoscopio; si es un camarero, que use un trapo de cristal. Lo emitiremos en YouTube y la idea es que la gente pueda seguir la historia como quien escucha un podcast de aventuras. Hay ejemplos como “Critical Role” donde los actores juegan a “Calabozos y dragones”, y nosotros queremos traer esa esencia aquí, aunque usando nuestros propios teléfonos móviles para grabar las reacciones de cada jugador.
- Mencionas que el rol tiene incluso beneficios terapéuticos. ¿En qué sentido?
- Se ha demostrado que mejora la empatía y ayuda a perder la vergüenza. Es de los hobbies más baratos que existen y te permite algo vital: fallar y que no pase nada. Si tu personaje fracasa y se endeuda de por vida, tú en la realidad estás a salvo, pero esa experiencia te ayuda a ver que de todo se puede salir. He visto a personas muy introvertidas ganar una facilidad asombrosa para relacionarse tras un año jugando. Se crean vínculos muy reales; he visto a jugadores organizar un entierro ficticio para un personaje que ha muerto en la narrativa porque el sentimiento de pérdida llega a ser auténtico.
- ¿Qué le dirías a alguien que siente curiosidad?
- Que no se asuste. Los másters nos leemos decenas de libros para que el jugador no tenga que hacer nada más que sentarse y disfrutar. La comunidad del rol suele ser muy abierta y cercana. Si alguien está interesado no tiene más que mandarme un WhatsApp (622 21 38 82 ) y tener ganas. No hay que pagar nada y a cambio proponemos una fuga de la realidad que nos permite ser quienes queramos, desde un agente del Seprona hasta un millonario, siempre bajo el respeto y la diversión compartida.
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