
Las bibliotecas de verano han vuelto este año a los parques y espacios públicos de Aranda de Duero y lo han hecho con una respuesta notable. Más de 2.500 niños de entre 0 y 12 años han pasado por las dos casetas habilitadas durante los meses estivales, recuperando así una iniciativa que llevaba seis años sin actividad.
El servicio, que comenzó a desarrollarse en la ciudad a finales de los años ochenta y se mantuvo durante décadas hasta 2020, ha regresado este verano con dos puntos de atención. El primero instalado en el Paseo El Sol, donde funcionó en horario matinal, de 11:00 a 13:30 horas, mientras que el segundo se ubicó en los Jardines de Don Diego y abrió por las tardes, entre las 18:30 y las 21:00 horas.
La propuesta ha combinado el préstamo y consulta de libros con actividades destinadas principalmente al público infantil. Durante las semanas de funcionamiento se han organizado cuentacuentos, talleres de manualidades, concursos de dibujo y propuestas especiales, entre ellas algunas relacionadas con el eclipse.
Las instalaciones también han ofrecido contenidos para los adultos, con acceso a prensa diaria y revistas de distintas temáticas, lo que ha permitido que las casetas se convirtieran en espacios de lectura compartidos por diferentes generaciones.
El Ayuntamiento realiza un balance positivo de esta primera experiencia tras el paréntesis de los últimos años. A los más de 2.500 usuarios infantiles contabilizados se suma la presencia diaria de adultos que han utilizado las zonas habilitadas para consultar periódicos y publicaciones.
Las bibliotecas de verano permanecerán abiertas hasta este viernes, 4 de septiembre.
Imagen: @ biblio.aranda
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