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"¡Sintámonos orgullosos de nuestros artistas!"

El director del recién creado Fatídico Teatro contesta hoy a nuestras preguntas

24/11/2019 8:42 | Begoña Cisneros
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Lucas Rodrigo es el culpable de que hace ahora un año viese la luz un nuevo proyecto escénico y cultural, Fatídico Teatro. Ha estudiado Artes Gráficas en Segovia y Artes Escénicas en Galicia. Y aunque ha estado vivienda y estudiando fuera de Aranda, asegura que ha algo que le ata a la ciudad que la vio nacer a la que siempre quiere regresar.

-¿Qué es Fatídico Teatro?

-Fatídico Teatro  es una formar de romper barreras sociales. Es hablar de aquellas cosas que parecen estar ahí siempre en nuestra vida cotidiana pero a nadie le gusta hablar de ellas. El teatro es el medio de comunicación más directo que existe, por eso en Fatídico Teatro pretende vivir la vida de otras personas a través de la ficción y aprovecharse de este medio para contar historias que muevan e involucren a la sociedad en nuevos valores y reivindicaciones.

-¿Cómo surge la idea?

-Es todo un sueño cumplido que nació en pequeños apuntes y bocetos y que poco a poco he ido compartiendo con mi entorno. Soñar es compartir. Pronto en la vida descubres que la gente, si tú sueñas, sueña contigo, construye contigo, crea contigo… La cultura es un bien común y yo la utilizo para no quedarme solo o aislado. Es curioso que mi primera obra hable de este tema, de la soledad, y que yo gracias a este proyecto haya conocido gente maravillosa que ahora les llevo en la “mochila de mi vida”. Empecé a quedarme sordo a los 10 años y cada vez me es más difícil comunicarme con los demás. Por eso las artes siempre han sido la forma en la que trataba de expresarme. Empecé por la pintura, la escritura y finalmente me enamoré del teatro, de su esencia y su magia. El regalo y la gran generosidad que es construir en un día, un espectáculo integro y privado para aquellos que quieren gastar un rato de su tiempo en cultivar su alma y su mente. Eso me hace muy feliz.

-¿Ha sido difícil encontrar a gente dispuesta para participar en el proyecto?

-Es increíble la cantidad de personas que hay con ganas de hacer cosas, el talento innato que tienen algunas de ellas y casi lo desconocen. Hicimos un casting porque yo sabía que en Aranda hay mucho talento oculto. Soy un gran consumidor de teatro amateur y en él hay algunas personas que tienen ese “Duende artístico” dentro. Verdaderos diamantes en bruto que necesitan ser valorados y pulidos y que brillen como se merecen. He encontrado a gente maravillosa que me han cambiado la vida, he aprendido de todos ellos en cada ensayo, en cada risa, en cada acierto y cada fallo. Ahora somos una familia de la que me siento muy orgulloso y estoy ansioso por enseñársela al mundo y que les aplaudan por cada esquina o rincón como merecen.

-El pasado miércoles presentabais vuestro primer trabajo con el grupo, ‘Escabeche’ ¿cómo ha resultado?

- Somos una compañía que acaba de colgarse la “L” de novatos. Aún no nos conocen y nuestros nombres están siendo oídos por primera vez. Así que no voy a engeñar a nadie. Es difícil, hay que pelear, hay que publicitarse mucho, hacerse eco todos los días, buscar contacto y gente que te escuche y crea en tu proyecto. Para empezar se necesitan oportunidades. Se necesita que la gente confíe en nosotros, acuda y pague por un espectáculo del que poco conoce. Los ayuntamientos y organismos municipales se van a lo fácil, a lo que ya conocen, a lo que han contratado otras veces, a la apuesta segura de actores reconocidos que llenarán sus palcos.

-Eso suena un poco mal…

-No nos hemos sentido muy apoyados de momento por los programadores culturales, no nos han dado muchas oportunidades, por eso decidimos alquilar el auditorio Cultural Caja de Burgos y probar suerte allí.  Estamos enormemente agradecidos por aquellos que sí que nos arroparon el pasado miércoles, confiaron en nosotros y algunos de ellos vinieron desde muy lejos solo para vernos.

-Dos actrices en escena para hablar de la soledad, ¿qué te han parecido?

-El talento de mis protagonistas de ‘Escabeche’ Maribel Montes y Ana Rosa Alonso es enorme. Que sean capaces de hacer ellas toda la representación es admirable e increíble.  Agradezco infinitamente que se hayan entregado al proyecto con todo lo ese cariño y respeto. Como dice una buena amiga mía, las cosas se agradecen tres veces. Una por cortesía, otra de pensamiento y otra de corazón. ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

-¿Os podremos ver en Aranda?

- Estamos ansiosos por hacerla allí, todo el mundo nos pregunta, ¿Y aquí cuando? Nos encantaría que el ayuntamiento apoyara nuestra propuesta y nos integrase en su programación escénica. Queríamos probar primero cómo la obra funcionaba con un público desconocido, que nos apretara las tuercas y nos analizase sin conocernos. Y ahora que hemos recibido muy buenas críticas, creo que estamos preparados para hacerla en Aranda y la Ribera.

-Os estrenasteis en el Certamen Concha Velasco donde fuisteis seleccionados. No hay mejor comienzo, ¿no?

-Fue un regalazo, cargar nuestras baterías emocionales al 100%. Nos trataron con mucho cariño. Solo ser seleccionados para participar en un certamen con esa trayectoria es increíble pero ganar el segundo premio fue eufórico. ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

-¿Hay otro proyecto de Fatídico entre manos en estos momentos?

-‘Pequeñas osadías’ que es un trabajo  muy intimo y personal. Un género completamente diferente a ‘Escabeche’. Aún estamos en el proceso de ensayos, pero cuando salga a la luz, la gente se va a sorprender mucho por el formato. En la vida hay que ser valiente, y no entrando en edificios en llamas para rescatar a alguien, eso no es necesario para ser valiente. A veces con ser fieles a nosotros mismos y a nuestros sentimientos lo somos inconscientemente.

-Eres ilustrador y escenógrafo. ¿Son dos cosas que se compaginan bien?

-Todo en la vida se puede compaginar. Si te entregas, te esfuerzas, te organizas. Si descansas y dedicas un poco de tiempo al ocio y a los tuyos. Cuando echas en la probeta un poco de cada la formula sale perfecta. El problema es cuando alguna de las partes escasea o abarca demasiado.

-¿Es Aranda un lugar interesado por el teatro?

-Quiero pensar que sí, los abonos de la programación escénica vuelan. Pero hay grandes temporadas vacías de programación cultural. Cuando representemos en Aranda me encantaría abrir el telón contar las butacas vacías y volver a contestarte a esta pregunta.

-¿Qué le haría falta?

-Quizás apoyarnos más, confiar y valorar todo aquel acontecimiento cultural que se desarrolla en Aranda. En esta ciudad no se crea mucha cultura, por eso apoyar a los artistas locales, pintores, escultores, asociaciones y grupos de teatro es vital y necesario. Aranda  es una ciudad muy implicada con el deporte y es algo muy positivo.  Me encantaría que sucediera lo mismo con la cultura. Hay dar oportunidad a quienes empiezan, tanto si desean exhibir sus obras, si han escrito un libro o han rodado un cortometraje. ¡Arandinos, sintámonos orgullosos de nuestros artistas!

 -¿Qué hace Lucas Rodrigo cuando no está pensando en la escena, en sus ratos libres?

-Pues no te voy a negar que me encanta envolverme en una manta, tirarme al sofá y hacerme la ameba.

 

 

 
 
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