
Foto: Roberto Campillo
Poco pudo hacer el equipo amarillo en su intento de sacar algún punto de Valladolid. Los jugadores del Villa de Aranda fueron siempre a remolque después de un comienzo de partido muy flojo donde el marcador se fue al 5-1 en contra en el minuto 10.
La gran actuación del portero húngaro Nagy fue determinante. También los goles del pivote egipcio Gedo dejaron KO a un Villa de Aranda que no pudo seguir el ritmo anotador del equipo entrenado por David Pisonero. A pesar de una tímida reacción en el último tramo de la primera mitad, una exclusión de Andis Bors y una intervención del guardameta húngaro desde los siete metros dejaron el electrónico en 15-10 en el ecuador del choque.
Un parcial local nada más retornar de los vestuarios de 3-0 dejó prácticamente imposible cualquier reacción a partir del 18-11. La segunda parte fue un querer y no poder por parte ribereña, finalizando el derbi con ventaja de ocho goles para el Atlético Valladolid Recoletas. 34-26 fue el marcador definitivo en el Huerta del Rey. David López fue el jugador más destacado en las filas arandinas.
Tras este primer choque a domicilio, el Tubos Aranda ya mira al tercer encuentro de liga ante el Irudek Bidasoa Irún. Será en el Santiago Manguán el sábado que viene a las 19.00 horas.
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