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Deportes

El día más triste (31-28)

Campana y se acabó. El Villa de Aranda consuma su segundo descenso consecutivo a pesar de ganar a los Dólmenes

19/05/2018 22:21 | Andrés
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Jornada muy duro para toda la familia del club ribereño, especialmente para la afición que se acercó al Príncipe a apoyar al equipo y revivió un día parecido al del año pasado ante el Ademar

El Villa de Aranda estaba obligado a ganar y que el Grupo Covadonga perdiese en Gijón ante el Alarcos pero sólo se cumplió una de las dos variantes. Los ribereños vencieron por 31-28 y cumplieron con la misión pero el Grupo Covadonga se hizo muy fuerte en su feudo y no desperdició la oportunidad de jugar en su pista para salvar la categoría al imponerse por 28-23 al conjunto castellano manchego. Es lo que suele ocurrir la mayoría de las veces cuando dejas los deberes para última hora y dependes de terceros. El Villa de Aranda jugó con fuego y expuso la permanencia en dos últimos meses donde sólo fue capaz de sacar dos de los 14 puntos en juego y ahí se metió por méritos propios en el precipicio. Cuando quiso darse cuenta era demasiado tarde y no vio venir las consecuencias de un posible final jugándote todo en canchas complicadas y ante rivales competitivos en el último tramo de la liga. Se metió en la boca del lobo y no pudo o no supo salir de ella. La consecuencia es muy dura de asimilar, sobre todo por una afición espectacular que hoy volvió a demostrar su valor y su potencial. En las duras y en las maduras la gran masa de seguidores del Villa de Aranda sabe estar y esta tarde lo demostró apoyando al equipo desde la misma paellada previa al choque. Muchas camisetas enfilando el pabellón y luego un ambiente magnífico para impulsar a una plantilla que esta vez sí hizo méritos para ganar el partido, aunque ya era demasiado tarde. La gente estaba pendiente de lo que sucedía en Gijón pero allí las noticias no eran positivas. Grupo llegó a ganar de ocho en algunos momentos pero la reacción de Alarcos poniéndose a dos tantos de distancia hizo saltar la chispa del milagro a falta de diez minutos para el final. No fue posible y Grupo acabó con las fuerzas de todo el Villa de Aranda, especialmente de su gran afición. Lágrimas, tristeza, mucha decepción, aplausos y ánimos, y también algún que otro silbido de desaprobación. Lo lógico en estos casos. El club consumaba su segundo descenso consecutivo, esta vez a 1ª división. Fracaso y drama.

 

En el aspecto puramente deportivo el Villa de Aranda salió a por la victoria desde el principio ante un equipo, el andaluz, que traía varias bajas por problemas físicos. Sobre todo la de Guillermo de la Sierra. En las filas locales Petter Solenta se luxó el tobillo en el entrenamiento del viernes y tuvo que ser operado de urgencia perdiéndose el último encuentro de la liga. Tras unos inicios igualados con un continuo intercambio de golpes llegó el primer estirón local. Del 5-5 en el minuto 10 se pasó al 11-9 en el minuto 20 y en un abrir y cerrar de ojos la brecha era casi definitiva. Lorenzo Ruiz se vio obligado a pedir un tiempo muerto en el minuto 23 con 15-9 en contra pero no pudo detener la ofensiva del Villa de Aranda que se marchó a los vestuarios con un ventaja de siete goles (19-12). Ajustada la defensa sobre los lanzadores del conjunto andaluz empezaron a producirse continuas recuperaciones que se traducían en rápidas contras donde Manu golpeaba una y otra vez la portería de Fernando Torres. También Krook en al ataque posicional estaba muy activo desde su lateral anotando con facilidad. Iker Antonio complementaba esas buenas acciones ayudando a estirar el marcador con lanzamientos desde larga distancia. En las filas de los Dólmenes ningún jugador brillaba con luz propia, si acaso los extremos Tua y Cabrera, que hicieron mucho daño desde los costados, pero el resto de sus compañeros estuvieron muy apagados, tanto en defensa como en ataque. La segunda exclusión de Cristóbal Ortega, el defensor central, fue otro aspecto que mermó muchísimo la retaguardia andaluza. Su principal especialista quedaba tocado de cara al segundo acto y eso fue muy acusado por el conjunto de Antequera.

 

La reanudación no tuvo otro guión distinto. El Villa de Aranda alcanzó la máxima diferencia de nueve tantos de ventaja en los primeros minutos y a partir de ahí el encuentro quedó sentenciado. No tuvo mucha historia el choque desviándose la atención hacia Gijón en busca de un milagro. En los Dólmenes también se estaba pendiente de lo que acontecía en Nava para intentar subir el pistón pero el triunfo segoviano sobre Handbol Bordils dejaba imposible la posibilidad de ejercer de anfitrión en la fase de ascenso. Con esas premisas y la victoria asturiana muy presente en el ambiente, el encuentro fue diluyéndose en intensidad. Los dos equipos bajaron los brazos y se trataron de acabar lo más dignamente en la liga. Los Dólmenes aprovechó para maquillar el resultado sobresaliendo el pivote Castros desde los siete metros. Anotó con facilidad en la portería defendida por Luis de Vega. Pondadera anotó dos tantos más para dejar la ventaja local en tres tantos. Con 31-28 concluyó el partido y el balonmano en el Príncipe de Asturias por esta temporada. Los Dólmenes todavía tendrán que disputar la fase de ascenso a ASOBAL, donde les corresponderá medirse al Sinfín en la primeara eliminatoria. La otra la jugarán Nava y Alarcos. En juego, una plaza en la máxima categoría. Para el Villa de Aranda llega el período de análisis y de reflexión. Y también el momento para intentar levantarse y buscar nuevos horizontes para intentar retornar a la categoría. No sin antes intentar preguntarse sobre las causas del descenso con uno de los presupuestos más altos de la División de Plata. Las cosas se empezaron a torcer cuando en la jornada cuarta Alvaro Senovilla presentaba su dimisión con un bagaje de 2 victorias y 2 derrotas. Fernando Chico cogió el equipo como solución de emergencia y haciendo un favor al club como técnico y hombre de la casa. Y en la séptima jornada y después de otras dos derrotas asumió el rol de entrenador Carlos Comenero que ha firmado un bagaje de 10 victorias y 14 derrotas hasta esta últíma jornada liguera.  

 

 

La afición animó a los jugadores tras consumarse el día más triste de la temporada

 

VILLA DE ARANDA 31 (19+12)

 

Richi, Mosca (3), Krook (3), Megías (1), Manu (5), Novais (3) e Iker Antonio (4). También De Vega, Yano (3), Simic (3), Torres (2), Guillermo (1), Rodrigo (1p), Alberto y Tamayo (1p).

 

LOS DÓLMENES 28 (15+15)

 

Adrián (1p), Soto (3), Castro (2), Moreno (1), Tua (6), y Cabrera (6). También Francis, Jesús (1), Escobar, Podadera (2), Morales (1), Ortega, Castros (5,1p) y Palomino.

 

Arbitros: Jordi Quintanar y Josep Millán (Cataluña). Excluyeron a Yano, Megías, Simic y Torres por el Villa de Aranda. Por los Dólmenes a Ortega (2) y Castros.

 

Parciales: 3-3, 5-5, 8-6, 11-9, 16-9, y 19-12 (descanso) 21-13, 24-16, 26-18, 28-21, 29-24 y 31-28 (final)

 

Príncipe de Asturias. 1.200 espectadores.

 
6 Comentarios
 
 
 
 
Usuario  
#6   chispitas 20/05/2018 23:15:40
 
Ni nos digas los nombres pero pon los n° de camisetas para saber quiénes son
 
 
 
 
 
 
 
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