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Deportes

Pateando en los greenes de Pedreña

Alberto Brogeras y María de la Fuente disfrutaron del Desafío Seve Ballesteros

16/11/2017 18:04 | Andres
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Foto Noticia

Los dos jugadores del Club Golf Aranda obtuvieron el billete para participar en este Torneo de Golf en el Campeonato de Otoño celebrado hace unas semanas en el Campo de Lerma

Experiencia única e inolvidable para María de la Fuente y Alberto Brogeras, que  fueron los representantes del club de golf de nuestra ciudad en el Desafío Seve Ballesteros. La competición se desarrolló en el campo de Pedreña y allí se enfrentaron a greenes muy rápidos y un rough denso y esponjoso al que había que tomar la medida para no ceder muchos golpes durante el recorrido.

 

Alberto y María, durante la jornada de entrenamiento, tuvieron la gran suerte de jugar con un “local player” que les fue indicando algunos de los errores más frecuentes que cometen los golfistas que por primera vez juegan el campo. Una vez finalizada la jornada de entrenamiento, se trasladaron al Hotel Real Santander, invitados por la fundación, para reunirse allí con el resto de parejas.

 

Al día siguiente, con los nervios ya a flor de piel, se les habilitó la cancha de prácticas para tomar contacto con la bola antes de comenzar la competición. Las primeras parejas salieron al alba, contemplando un precioso amanecer en Pedreña. Los jugadores arandinos hasta el hoyo 14 conseguían un resultado más que digno de -6 de su hándicap pero a partir del hoyo emblemático de Seve, todo fue cuesta abajo, firmando 3 dobles boguies y un triple. Ahí se acabaron las esperanzas de lograr algo casi impensable al principio.

 

Justo al finalizar los partidos todos los finalistas fueron invitados a la casa de Seve Ballesteros en Pedreña. Allí su hijo Miguel les recibió mostrándoles la impresionante sala de trofeos de su padre, un lugar en el que se respira la historia del golf y sobre todo se siente todavía la presencia del gran Seve. La organización además preparó un cóctel de despedida donde todos los jugadores pudieron intercambiar impresiones sobre el fin de Semana y donde no faltó el buen humor en ese gran ambiente que se genera cuando se consigue juntar a personas con una misma pasión: el golf. Para María y Alberto fue una experiencia inolvidable y un paso más en su objetivo de progresar como jugadores amateurs pero con la ilusión intacta de seguir mejorando en este deporte tan complejo.

 

 

 
 
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