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Economía

A 11 € la hora pero no cobran ni la mitad

Muchos temporeros viven esta situación año tras año en la Ribera del Duero

26/09/2018 14:07 | Begoña Cisneros
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No han estado los que más directamente tienen que apostar por resolver el problema, los bodegueros y viticultores, pero la reunión que se ha mantenido este miércoles en Aranda de Duero a instancias de los sindicatos UGT y CCOO en busca de una salida para paliar los inconvenientes en los que se encuentran muchos temporeros que acuden a la Ribera del Duero a trabajar, sobre todo en la campaña de vendimia que está a punto de iniciarse, materializa un importante interés por solucionarlo. Y es que si Ribera del Duero es sinónimo de calidad en cuanto a sus vinos, en lo que se refiere a la contratación de vendimiadores deja mucho que desear esa palabra en una zona donde, si lo estipulado en el convenio es pagar 11 euros por hora, hay trabajadores que no llegan ni a la mitad de esa cantidad.

Y el verdadero problema, explican desde los sindicatos, es que durante estas fechas de inicio de otoño surgen “empresas” que luego desaparecen o son insolventes y que actúan de mediadores entre viticultores que tienen que contratar mano de obra y las personas que llegan a la comarca en masa para buscar trabajo. Hasta 2.000 contratos se pueden hacer durante una campaña y, si bien estos pueden ser legales, ni el pago ni el número de horas en muchos casos se ciñe al convenio laboral.

Modesto Rioseras, secretario comarcal de UGT, y Ángel Citores, secretario provincial de CCOO, han actuado de anfitriones de una reunión a la que han acudido representantes de las fuerzas de seguridad (policía local, policía nacional y guardia civil), ayuntamiento y subdelegación de gobierno. No es la primera reunión, sino el resultado de las que se llevan manteniendo desde junio de 2017, momento en el que los sindicatos hacían entrega de su proyecto para contar en la provincia con un Plan de temporeros. Todavía no se ha llegado a materializar ese plan, porque es largo el camino, pero sí que se ha logrado el compromiso de crear dos mesas, una con carácter laboral y otra con una grafía más social, para seguir trabajando en ello. “El mayor avance es que al día siguiente de que finalice la campaña vamos a volvernos a reunir para poner sobre la mesa los problemas que se han visto y estudiar cómo solucionarlos”, explica Citores.

 

Los empleadores son los últimos responsables

Desde los sindicatos lanzan un llamamiento, que no es nada nuevo, a los viticultores y bodegas que emplean mano de obra. Ellos son, como contratadores, los últimos responsables de lo que les ocurra laboralmente a los temporeros a su cargo. Y si una empresa “intermediaria” desaparece o si un trabajador denuncia que no se ha cumplido lo pactado en el contrato o que algo no alcanza los mínimos del convenio colectivo, quien tendrá que dar cuenta de ello es la bodega, no la empresa mediadora. “Si pagas a un intermediario 11 euros ya te tienes que hacer una idea de lo que está ocurriendo con ese trabajador”, indica Rioseras.

 

 

 

Esta será la principal advertencia que pondrán sobre la mesa los sindicatos a viticultores y bodegueros cuando se sienten con ellos la semana que viene en una reunión en la que esperan la presencia del Consejo Regulador.

Pero también a ellos dirigirán otra reivindicación, que sean los propios contratadores los que se hagan cargo de las condiciones en las que viven sus trabajadores fuera de las horas laborales. “No puede haber gente durmiendo en las calles y todos tienen que trabajar para ello”, señala Rioseras indicando a continuación que “a nuestro gusto son los bodegueros quienes debe cubrir ese alojamiento”.

 

Mientras tanto, ojo avizor

Y durante esta campaña, los sindicatos aseguran que están ahí para recibir denuncias o resolver dudas de los trabajadores temporeros. “Estaremos en los sitios de contratación para intentar que se respete la legalidad”, avanza Rioseras a pesar de que reconoce que “nos enteramos de un porcentaje muy pequeño de las irregularidades que se cometen”.

“El prestigio del vino de Ribera tiene que ser extrapolable a cada uno de los momentos del camino a su elaboración, desde el momento en que se recoge la uva”. Con estas palabras pronunciadas por el subdelegado de gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, se resume la meta que se quiere lograr con estas acciones impulsadas por los dos sindicatos mayoritarios.

 

 
 
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