
La cervecera artesanal Mica ha desarrollado el primer expositor biodegradable para bares y restaurantes a partir del bagazo, el grano sobrante que se genera durante el proceso de elaboración de la cerveza. El avance ha sido posible gracias a su participación en el proyecto europeo Biosuppack, en el que colaboran 16 empresas de distintos países de la UE con el objetivo de ofrecer soluciones de envasado sostenibles, versátiles y competitivas.
Además de este nuevo uso, el bagazo que produce Mica ya tiene otros destinos: se dona a pastores de la zona para contribuir a fijar población en el medio rural, se utiliza en panaderías locales para elaborar pan de bagazo y también como biocompost en la plantación experimental de lúpulo de la propia compañía.
“Para una pequeña pyme como la nuestra, generar este impacto positivo es muy relevante, tanto para las zonas rurales como para la sociedad. La colaboración con socios europeos nos permite avanzar en un trabajo en equipo muy enriquecedor, con el que buscamos impulsar un cambio sistémico en las empresas”, destaca Juan Cereijo, fundador de Cerveza Mica.
Las piezas de bagazo biodegradable creadas en el marco del proyecto ya se están distribuyendo en bares y restaurantes, lo que permitirá evaluar la percepción tanto de los clientes de hostelería como de los propios consumidores.
La compañía arandina ya ha dado otros pasos innovadores, como la creación de la línea de cervezas Mendrugo, elaboradas a partir de pan no vendido, y la apertura en Madrid de la primera cervecería artesanal con este concepto. Bajo el lema “No tenemos desperdicio”, el establecimiento ofrece doce variedades de cerveza propia y ha recibido el premio OCARE 2025 a la mejor campaña de comunicación de RSC con contenido medioambiental.
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