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La explotación ganadera de ovino Vidal de Oquillas, gestionada por la familia Lázaro, ha pasado en apenas dos años de ser una granja cerrada al público a convertirse en un pequeño referente de divulgación rural en la Ribera del Duero. Su impulsora, Marina Lázaro, explica que la idea surgió casi por necesidad y se ha transformado en una oportunidad para dar a conocer el trabajo ganadero y la elaboración tradicional de queso.
“Esta granja la comenzaron mis padres; después mi hermano tomó el relevo y es quien lleva el día a día de los animales”, relata. Ella se incorporó más tarde: “Hacía falta compañía y ayuda, y me metí en algo nuevo, porque en la Ribera no hay muchas iniciativas como esta”.
Lo que empezó como un proyecto tímido se ha convertido en una actividad estable. Marina ofrece visitas guiadas en las que muestra cómo se cuida al rebaño, cómo se alimenta y cómo es el manejo diario. “Queremos que la gente vea de verdad el trabajo que hay detrás del producto”, apunta.
Además, aprovechando lo aprendido a lo largo de los años junto a su madre y la formación recibida, incorpora talleres de elaboración de queso, que se han convertido en uno de los grandes reclamos: “La gente viene a pasarlo bien con amigos y, además, aprende cómo se hace un queso artesanal”, comenta.
La respuesta del público ha superado sus expectativas. “Al principio estaba nerviosa, no sabía si iba a funcionar, pero el boca a boca ha hecho magia”, reconoce.

La Junta destaca en Oquillas el apoyo al ovino y el avance de los anticipos de la PAC
La visita a la explotación ha contado con la presencia del director general de la Política Agraria Comunitaria, Ángel Gómez, quien destaca la necesidad de dar visibilidad a proyectos como el de la familia Lázaro. “Queremos mostrar que la ganadería de ovino, aunque últimamente está de capa caída, sigue siendo una oportunidad y un medio de vida compatible con la conciliación familiar”, afirmó.
Gómez aprovechó la ocasión para hacer balance del pago de anticipos de la PAC 2025, cuyo plazo concluye el 30 de noviembre. Según explicó, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha adelantado 587 millones de euros en las últimas semanas. “Es una cantidad significativa. Hemos incluido todas las ayudas asociadas a la ganadería, a la superficie y las desacopladas”, señaló. Quedan pendientes únicamente los pagos a los productores de terneros, cuya validación no puede completarse hasta disponer de los censos definitivos a final de año.
El siguiente paso será el pago de los saldos, previstos para mediados de diciembre. La Junta confía en superar la ampliación presupuestaria del Tesoro, igual que el año pasado, para poder alcanzar hasta el 90% del importe total abonado.
Gómez defendió que Castilla y León puede asumir esta agilidad en los pagos gracias a sus propias herramientas informáticas de gestión y control. También reiteró el compromiso de la Consejería ante la negociación de la nueva PAC 2028-2034: “Lucharemos hasta la extenuación por mantener las rentas actuales y garantizar que los ganaderos sigan teniendo un alivio económico para afrontar campañas futuras”.
Los anticipos, recalcó, “llegan en el momento de mayores gastos”, tanto por el inicio de la sementera como por la necesidad de comprar forrajes y piensos para afrontar el invierno. Por ello, suponen “un incremento del circulante y la financiación de las explotaciones”, con un aumento estimado del 7–8% respecto al año pasado.
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