
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha visitado el centro de producción de la biofarmacéutica GSK en Aranda de Duero para conocer de primera mano su nueva zona logística automatizada, una ampliación con la que la compañía refuerza su capacidad industrial y su papel en el suministro global de medicamentos.
Durante el recorrido, Padilla estuvo acompañado por la presidenta de GSK España, Florencia Davel, y la directora de la planta, Carolina Sánchez-Céspedes, quienes mostraron los principales avances tecnológicos incorporados en este nuevo espacio. El edificio, integrado en las instalaciones existentes, cuenta con 12.000 metros cuadrados distribuidos en tres niveles y alberga áreas de recepción y expedición automatizadas, un laboratorio de control y espacios preparados para futuros desarrollos.
Uno de los elementos más destacados es la automatización completa del flujo de materiales mediante vehículos autoguiados, lo que permite operar sin presencia humana en determinadas zonas, aumentando la seguridad y la eficiencia logística. Además, incorpora sistemas avanzados de manipulación de mercancías que optimizan los procesos internos.
La planta de Aranda, en funcionamiento desde 1978, da empleo a unas 650 personas y produce más de 175 millones de unidades de medicamentos al año, que se exportan a más de 100 países. Su actividad abarca áreas como respiratorio, oncología o tratamientos contra el VIH, consolidando su relevancia dentro de la red global de la compañía.
Durante la visita, el secretario de Estado destacó el potencial industrial de este tipo de instalaciones fuera de los grandes núcleos urbanos y su contribución al desarrollo territorial y a la autonomía estratégica en el ámbito sanitario.
Por su parte, desde la compañía se subrayó el compromiso con España, donde GSK ha invertido más de 366 millones de euros en I+D en los últimos cinco años, así como la importancia de la planta de Aranda como enclave estratégico.
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