
Más de 3.500 copas se vendieron durante la IX Gran Fiesta de la Vendimia de la D.O. Ribera del Duero, celebrada del 2 al 5 de septiembre en distintos espacios del centro de Aranda de Duero. El dato, señalan desde el Consejo Regulador, refleja la respuesta del público a una edición que volvió a situar el vino de la Denominación como uno de los principales reclamos de la celebración.
Durante cuatro jornadas, la Plaza Mayor y otros puntos del centro de la ciudad acogieron una programación en la que las degustaciones y actividades en torno al vino convivieron con conciertos y propuestas culturales. En la Plaza Mayor se instalaron 10 stands de bodegas de la D.O. Ribera del Duero, que permitieron a los asistentes conocer y probar diferentes referencias.
La venta de copas se convirtió así en uno de los principales indicadores de participación de una fiesta que busca acercar los vinos de la Denominación al público en un ambiente más festivo y abierto.
Catas y vino como protagonistas
La programación comenzó el 2 de septiembre con la tercera edición de la Cata Multitudinaria Solidaria de los vinos ganadores de los Premios Envero, celebrada en la Plaza del Trigo y dirigida por Alberto Tobes Velasco, responsable de Viticultura y Enología del Consejo Regulador.
Los asistentes pudieron probar los ocho vinos premiados en las distintas categorías de los Premios Envero, con una recaudación destinada a la Red Solidaria Ribera.
Al día siguiente, la Cultural Caja Burgos acogió la tercera Cata Premium, dirigida por el sumiller burgalés Diego González. En ella se degustaron nueve vinos de Ribera del Duero reconocidos por las valoraciones de prescriptores nacionales e internacionales.
Pero fue durante el conjunto de la celebración cuando el vino salió a las calles de Aranda, con los stands de las bodegas y la posibilidad de degustar sus elaboraciones como uno de los principales atractivos para vecinos y visitantes.
Música para acompañar a la vendimia
La programación musical completó una fiesta que volvió a extenderse por diferentes espacios del centro de Aranda.
Drugos, grupo ganador de Talento Ribera, abrió los conciertos del viernes en la Plaza Mayor. Después llegaron Los Pichas y la sesión de Los Dinosaurios.
El sábado, La Frontera protagonizó uno de los conciertos centrales de la jornada, mientras que ParaNOjazz actuó en la Plaza del Trigo y María de la Flor y Kiko Veneno ocuparon el escenario de la Plaza Mayor. Los40 Sessions, con Cristian San Bernardino, puso el punto final a la programación musical.
A ello se sumaron propuestas culturales y familiares, como el espectáculo circense y teatral ‘Historias con Jano’, además de las actividades organizadas por la Peña Tierra Aranda.
La jornada del sábado también dejó los reconocimientos de esta novena edición. El humorista Leo Harlem recibió el título de Embajador de la Gran Fiesta de la Vendimia, mientras que el periodista Graciano Palomo fue distinguido como Ribereño del Año.
La noche anterior se había entregado el Premio Herencia Ribera a Castilla Termal Hoteles y Roberto García, por su contribución al posicionamiento de Ribera del Duero como destino de enoturismo de calidad y por su apuesta por la recuperación y puesta en valor del patrimonio.
La fiesta también incluyó la tercera edición del concurso de fotografía ‘La Ribera del Duero en una instantánea’, cuyo primer premio fue para Pablo Pérez Herrero por Amanece.
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