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El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero ha publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León las normas que regirán la vendimia 2025, introduciendo medidas más rigurosas en materia de trazabilidad, control de calidad y cumplimiento normativo.
Uno de los principales cambios afecta a los titulares de viñedos, que deberán declarar en un plazo máximo de 24 horas el cierre de vendimia de cada parcela a través de la plataforma digital WebBacchus. En caso contrario, será el propio Consejo Regulador quien proceda al cierre forzoso, aplicando una tarifa de control de 22,80 euros por hectárea.
Asimismo, solo podrán entregar uva aquellos productores que cuenten con la Tarjeta de Viticultor en vigor, actualizada y registrada tanto en el sistema autonómico como en el del Consejo Regulador. La falta de este documento supondrá automáticamente la autodescalificación de la uva entregada.
En cuanto a la calidad del producto, la normativa establece que únicamente se destinará a la elaboración de vinos protegidos aquella uva que cumpla con los mínimos de graduación exigidos (19,1° Brix para tintas y 17,9° Brix para blancas) y que se encuentre en perfecto estado sanitario. Cualquier indicio de enfermedad (como mildiu, oídio o podredumbre) deberá ser comunicado previamente.
El reglamento también especifica que las bodegas deberán pesar todas las partidas, registrar detalladamente cada entrega, tomar el grado alcohólico antes del encubado y mantener la trazabilidad de cada variedad.
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