.jpg)
Si en 2025 las nuevas plantaciones de viñedo en Ribera del Duero han podido alcanzar hasta 100 hectáreas, un año después el escenario es radicalmente distinto: el Consejo Regulador ha recomendado limitar la superficie autorizada a apenas 0,1 hectáreas, el equivalente aproximado a 1.000 metros cuadrados. Además, las replantaciones y las autorizaciones por conversión de derechos quedan fijadas en cero hectáreas para el año 2026.
Así lo recoge la Resolución que se publica hoy en el Boletín Oficial de Castilla y León, que adopta íntegramente la propuesta presentada por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Ribera del Duero.
La decisión se fundamenta en los criterios del artículo 63.3 del Reglamento (UE) 1308/2013, que permiten a los Estados miembros aplicar límites inferiores al 1 % anual siempre que contribuyan a un crecimiento ordenado del viñedo y estén justificados por riesgos como la sobreoferta de vino respecto a las perspectivas de mercado o la posible devaluación de una denominación de origen.
Evitar sobreproducción y garantizar estabilidad del mercado
El Consejo Regulador ha presentado un estudio justificativo señalando la necesidad de frenar el incremento de la superficie productiva para evitar tensiones comerciales y asegurar la estabilidad del sector en un momento en que las bodegas afrontan retos de mercado.
Una visión que comparte la Consejería de Agricultura. El director general de la Política Agraria Comunitaria, Ángel Gómez, explica que la reducción de las autorizaciones responde a una petición del propio sector ante los problemas de comercialización que están planteándose en algunas denominaciones de origen. “Entiendo que se habrán reducido los cupos de derechos de plantación precisamente para evitar una sobreproducción. Se están planteando problemas de comercialización y están pidiendo que se reduzcan los cupos. La idea es evitar incrementos de superficie y de producción que puedan ir en detrimento de los precios”, señaló Gómez.
Un ajuste drástico respecto al año anterior
La diferencia con 2025 es notable. Ese año se permitió solicitar nuevas plantaciones por un máximo de 100 hectáreas, lo que derivó en múltiples quejas de manos de los productores.
Con esta medida, ahora se busca preservar el prestigio, el equilibrio productivo y la sostenibilidad económica de una de las denominaciones más importantes de España, evitando aumentar la producción en un contexto en el que la comercialización muestra signos de tensión.
|