
La celebración del Mes del Enoturismo en la Ruta del Vino Ribera del Duero ha activado la programación de visitas y experiencias especiales en toda la comarca, uniendo a ayuntamientos y bodegas adheridas para ofrecer propuestas más dinámicas e interactivas.
El balance de esta iniciativa, cuyas actividades finalizan este domingo, es altamente positivo. La procedencia de los visitantes es diversa, predominando Castilla y León y Madrid, aunque también se ha registrado afluencia desde el Levante y otros países. La población local también se ha implicado activamente.
Miguel Ángel Gayubo, presidente de la Ruta del Vino Ribera del Duero, destaca que esta actividad “no solo trae visitantes, sino que también genera oportunidades para nuestros pueblos y para los jóvenes, consolidando un empleo estable y de calidad”. El territorio ofrece actualmente más de 250 servicios turísticos, frente a los 50 disponibles en 2010, y apuesta por un modelo de “enoturismo a la carta” que combina visitas a bodegas, patrimonio, naturaleza y arte, con experiencias interactivas para todo tipo de público.
Este año, con motivo del Mes del Enoturismo, se han llevado a cabo actividades que han permitido a los visitantes vivir el proceso creativo de las bodegas, aprender sobre la elaboración del vino y del queso, y disfrutar de catas guiadas con maridajes de productos locales. Las jornadas han incluido desde recorridos por viñedos y bodegas hasta talleres gastronómicos, pasando por experiencias lúdicas con catas de vino y eventos culturales como recitales de Vinopoesía o concentraciones de coches clásicos.
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