
Grafito, disquete, pantalla. Así se podría resumir la evolución tecnológica que ha vivido San-Cha Informática, la primera tienda dedicada al mundo de la informática en Aranda de Duero. Este mes celebra 40 años de historia, una trayectoria que es también la de la propia transformación digital de toda una comarca.
Su gerente, Charo Alcubilla, recuerda los inicios con una sonrisa. “Empezamos sin experiencia, sin dinero, pero con una ilusión inmensa. Yo acababa de estudiar Informática en Madrid y tuve la oportunidad de quedarme con un pequeño concesionario Olivetti en Aranda. Santiago, mi marido, llevaba tiempo diciéndome que quería montar un negocio propio, y así nos lanzamos”, rememora.
El primer local estaba en la calle Santo Cristo, y los primeros clientes, las grandes empresas de la zona: Pascual y Michelin. “Nos dieron todo su parque de máquinas de escribir. Santiago aprendió a repararlas casi sobre la marcha: por la noche las llevaba a Valladolid para formarse y por la mañana las instalaba. Fueron años de muchísimo trabajo, pero también de aprendizaje constante”, recuerda.

Primera tienda de Charo y Santiago en la calle Santo Cristo./ Imagen facilitada
De aquellas máquinas de escribir manuales y electrónicas a los primeros procesadores de texto, disquetes y ordenadores Olivetti, San-Cha fue testigo directo de la revolución tecnológica. “Recuerdo instalar cuarenta ordenadores en una sola Navidad, sola, con mi furgoneta”, cuenta Charo, rememorando que el primer ordenador profesional se vendiese a la Vidriera Arandina por un millón de pesetas. “¡Era el sueño cumplido!”, nos cuenta.
En los años noventa, la empresa se trasladó a su actual ubicación, a la calle Pedrote, y adoptó su nombre definitivo, San-Cha Informática S.L., uniendo el inicio de los nombres de sus fundadores.
Una historia de trabajo, familia y adaptación
A lo largo de estas cuatro décadas, Charo ha pasado por todos los puestos de la empresa: programadora, técnica, administrativa, comercial y, desde hace cinco años, directora general. El equipo está formado por siete personas y su máxima ha sido y sigue siento el trato. “Tenemos clientes que nos acompañan desde el principio. Eso sólo se consigue cuando das soporte, mantenimiento y confianza. Vender un ordenador es una vez; dar servicio, es para toda la vida”.
Del disquete al ‘kit digital’
San-Cha Informática ha sabido evolucionar con el tiempo. En los últimos años, su gran impulso llegó al convertirse en agente digitalizador dentro del programa Kit Digital, lo que les permitió crear nuevos departamentos de marketing, diseño web y programación a medida.

Tienda tras la reforma que se ha llevado a cabo recientemente./ Imagen facilitada
“Este año, el de nuestro 40 aniversario, ha sido también el de mayor facturación y en el que hemos hecho la reforma más grande. Es bonito ver cómo seguimos creciendo después de tanto tiempo”, indica Charo, quien, sin embargo, no pierde de vista el futuro: “Muchas empresas no saben por dónde empezar. Nos llegan autónomos y pymes que aún facturan con plantillas de Excel. Hay miedo, y ahí es donde queremos ayudar”.
La historia de San-Cha Informática es, en el fondo, una historia de Aranda. Una de esas empresas que han crecido con la ciudad, acompañando su transformación económica y tecnológica sin perder su carácter humano.
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