
Sebastián Peluqueros es mucho más que una peluquería: es una historia familiar que ha ido creciendo generación tras generación con una misma filosofía como guía, cuidar a las personas a través de su imagen. Sus salones, ubicados en la calle Santo Cristo y en la avenida Castilla, se han convertido en un referente en Aranda de Duero por su trato cercano, su profesionalidad y su constante apuesta por la innovación.
En cada visita, los clientes encuentran un equipo de especialistas en continua formación, preparado para ofrecer desde cortes de tendencia hasta coloraciones avanzadas y técnicas de última generación. A ello se suman tratamientos capilares personalizados que devuelven al cabello su fuerza, brillo y vitalidad, uno de los servicios más valorados por quienes buscan recuperar la salud de su melena.
Pero la firma arandina va más allá del cabello. Con una oferta de belleza integral, Sebastián Peluqueros trabaja cada detalle de la imagen personal, adaptándose a las necesidades y estilo de cada cliente, ya sea para el día a día o para ocasiones especiales.
Una apuesta por el cuidado emocional: pelucas oncológicas y acompañamiento profesional.

Entre sus servicios más sensibles y especiales se encuentra su línea especializada en pelucas oncológicas. Con discreción, empatía y un profundo conocimiento técnico, el equipo ofrece asesoramiento personalizado, acompañamiento durante todo el proceso y una selección de productos de alta calidad.
“Sabemos que la imagen está íntimamente conectada con cómo nos sentimos”, explican desde la firma. “A veces, cuidar el exterior es una manera poderosa de cuidar también la confianza”.
Dos centros en Aranda pensados para el bienestar
Sebastián Peluqueros cuenta actualmente con dos salones en la capital ribereña:
📍 Calle Santo Cristo, 1
📍 Avenida Castilla (frente a la gasolinera)
Ambos espacios están diseñados para que cada persona se sienta cómoda y atendida, con un servicio que combina experiencia, estilo y cercanía.
Sebastián Peluqueros reafirma así su compromiso: ayudarte a verte —y sentirte— mejor que nunca.


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