
La agente medioambiental de la comarca de Huerta de Rey, Candelas Iglesias Aparicio, ha estado presente en las Jornadas “Félix Rodríguez de la Fuente” de Araúzo de Miel con una charla dedicada a la conservación del aguilucho cenizo, una especie cada vez más amenazada y muy vinculada al paisaje agrícola. Un ave migratoria cuya supervivencia depende en gran medida de la colaboración entre administraciones, agricultores y agentes medioambientales; y sobre ella queremos hablar hoy.
- ¿Cuál es la situación actual del aguilucho cenizo?
- Ahora mismo presenta una amenaza importante de desaparición. Está catalogado como vulnerable, que es la segunda categoría de riesgo, pero corre el peligro de pasar a peligro de extinción en un plazo relativamente corto. En aproximadamente diez años sus poblaciones han descendido en torno a un 30 %, lo que está generando mucha preocupación entre quienes trabajamos en su conservación.
- ¿Es un ave migratoria?
- Sí. En invierno se encuentra en la región del Sahel africano y entre marzo y principios de septiembre se desplaza a Europa para reproducirse. Llega a la Península Ibérica, Francia o Polonia, entre otros territorios. Dentro de España, las mayores concentraciones de población están en Extremadura y Castilla y León, y dentro de nuestra comunidad especialmente en las provincias de Burgos y León.

Aguilucho cenizo (Circus pygargus)./ @Candelas Iglesias Aparicio
- ¿Qué hace tan vulnerable a esta especie?
- La particularidad que tiene el aguilucho cenizo, igual que otras especies como el aguilucho pálido o el aguilucho lagunero, es que cría a ras de suelo. El lagunero suele hacerlo en zonas lacustres o de carrizal, cerca de arroyos o vegetación de ribera. El pálido tiene poblaciones más reducidas y elige otro tipo de vegetación. Pero el aguilucho cenizo cría principalmente en los campos de cultivo, sobre todo en cereal.
Durante mucho tiempo convivió perfectamente con la agricultura tradicional. El cereal se segaba a mano y tardíamente, a finales de agosto, y eso permitía que los pollos completaran su ciclo y pudieran volar antes de la cosecha. Además, para los agricultores era un gran aliado, porque se alimenta de artrópodos, insectos como saltamontes o langostas y también de roedores como los topillos, por lo que actuaba como un controlador biológico natural de plagas.
- ¿Qué ha cambiado para que ahora esté en peligro?
- El problema empieza a partir de los años 70 con la mecanización del campo. La recogida del cereal con cosechadoras, el uso de empacadoras y la introducción de variedades de cereal de ciclo corto, que se cosechan antes. A esto se suma el cambio climático, que intensifica las olas de calor y adelanta las campañas agrícolas.
Actualmente en muchas zonas del sur de la Península y también en Castilla y León la cosecha empieza a finales de junio y continúa durante julio. Sin embargo, estas aves necesitan todo ese mes de julio para que los pollos crezcan y puedan volar. Antes, cuando la siega se hacía en agosto, tenían tiempo suficiente.
- ¿Es el único problema que hay que solventar?
- No, también influyen los productos químicos utilizados en el campo. El uso masivo de plaguicidas, herbicidas, rodenticidas e insecticidas introduce tóxicos en la cadena alimentaria. El aguilucho se alimenta de insectos y roedores que ya llevan esa carga tóxica, y se está comprobando que muchos huevos no eclosionan o que aparecen pollos muertos poco después de nacer. También se han encontrado ejemplares adultos con indicios de envenenamiento. Todo esto eleva la mortalidad y dificulta que haya suficiente relevo generacional.

Proceso de anillamiento en la campaña de conservación Seo BirLife Segovia en el nordeste de Segovia./ @Candelas Iglesias Aparicio
- ¿Qué papel pueden desempeñar los agricultores en su conservación?
- Los agricultores tienen una responsabilidad importante, porque su trabajo tiene un impacto en el medio natural. Pero también pueden ser grandes aliados de la biodiversidad. Pueden decidir qué tipo de siembras realizar, dejar tierras en barbecho, conservar ribazos y linderos, mantener setos naturales con majuelos, espinos o zarzamoras o reducir el uso de plaguicidas.
Además, muchas de estas prácticas están ligadas a las ayudas de la Política Agraria Común (PAC). Los agricultores reciben compensaciones económicas si cumplen determinadas condiciones agroambientales, como mantener árboles en las parcelas, conservar linderos o registrar el uso de productos fitosanitarios. Es un esfuerzo adicional que se les pide para proteger la biodiversidad y que se compensa económicamente.
- ¿Cómo se debe actuar cuando se detecta un nido en un campo de cereal?
- Lo ideal es que los agricultores, que pasan muchas horas en sus tierras y conocen bien el terreno, avisen a los agentes medioambientales cuando vean aguiluchos entrando y saliendo del cereal. Nosotros formamos parte del servicio de emergencias 112, así que podemos intervenir. Nos desplazamos al campo y utilizamos drones para localizar con precisión el nido. Tomamos fotografías de los pollos o de los huevos y, según el plumaje, podemos calcular la edad y estimar cuándo podrán volar. Entonces informamos al agricultor. Si faltan pocos días, puede dejar ese campo para el final de la cosecha.
Si eso no es posible, existe la opción de dejar un rodal de unos 600 metros cuadrados sin cosechar alrededor del nido. En algunas comarcas de Castilla y León ha habido líneas de financiación entre 2023 y 2025 para compensar económicamente a los agricultores que hacen esto. Gracias a ese programa se han podido salvar alrededor de 400 nidos.

Nido de agulucho cenizo./ @Candelas Iglesias Aparicio
- ¿Esas ayudas se aplican en toda la comunidad?
- No. No han llegado a todo el territorio. En nuestra zona, la Ribera del Duero y la Sierra de la Demanda, no hemos estado dentro de ese programa y sería algo positivo. Cuando no hay financiación, aplicamos otra medida: un pequeño vallado de unos seis metros cuadrados alrededor del nido, señalizado con cintas para que el maquinista de la cosechadora pueda evitarlo. Es una solución de emergencia, porque si los pollos aún son pequeños el vallado puede convertirse en una especie de diana para depredadores como zorros o aves rapaces. Pero aun así algunos pollos consiguen salir adelante.
- ¿Y si el nido ya ha sido dañado por la cosechadora?
- Si el agricultor o el maquinista detecta el nido a tiempo y nos avisa rápidamente, podemos recoger los pollos o los huevos y llevarlos a un centro de recuperación de fauna, donde se crían hasta que alcanzan el peso y el desarrollo adecuados. Allí se alimentan, se ejercitan en voladeros y después se reintroducen en el medio natural.
- Apuntabas que es una especie muy beneficiosa para el campo…
- Muchísimo. Una pareja de aguiluchos cenizos puede llegar a consumir unos 3.800 topillos durante la época de cría, además de una gran cantidad de insectos como saltamontes o langostas. También cazan ocasionalmente pequeños reptiles o aves, pero su dieta principal son roedores y grandes artrópodos, lo que ayuda mucho a controlar plagas agrícolas.
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