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Jesús Martínez Barrios "La afición de Aranda te empuja, pero también te exige y te examina"

Hablamos con él antes de inaugurar la Feria taurina

15/09/2019 8:28 | Begoña Cisneros
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Jesús Martínez Barrios es arandino y tiene 33 años. Debido a su profesión salió de Aranda siendo muy joven pero viene siempre que puede para ver a su gente y a su familia. Estas fiestas lo vuelve hacer y, precisamente hoy, para encontrarse de nuevo con sus  paisanos. Él trabajando, el resto disfrutando de su arte. Hoy entrevistamos a Morenito de Aranda.

-¿Cómo fue tu niñez en Aranda? ¿Qué recuerdos tienes?

-Aunque en principio mis padres tenían piso en frente de donde trabajaban, en el bar Castilla del Polígono, los primeros recuerdos que tengo son de la calle San Francisco donde me he criado, frente de la plaza de toros. Ahí he hecho mi vida. A los 7 u 8 años mi abuelo me empezó a llevar a la escuela de tauromaquia. Iba derecho allí cuando salía del  colegio y no salía de la plaza de toros hasta la hora de la cena.

-¿Fue entonces tu abuelo el “culpable” de que te hicieses torero?

-Un poco sí, aunque al final fue un cúmulo de cosas, pero principalmente fue porque tenía vocación de chico. Mi abuelo me inculcó muchos valores. Era un gran aficionado. No sabía mucho de toros pero era aficionado, él, como toda la familia. De hecho siempre participábamos  en las corridas de toros en Aranda. Hemos hecho despeje de plaza, el arrastre de los toros… La plaza me ha gustado siempre. Hace poco me enseñaron una foto con 4 o 5 años subastando un jamón en la plaza y mi abuelo cortando jamón allí.

-¿Formabais parte de alguna peña?

-Mi abuelo era de la peña Taurina y acudíamos siempre a los eventos que hacían. Me acuerdo de ir con él siendo muy crío a una excursión a Segovia para ver una corrida. También íbamos a las típicas comidas en la bodega. La verdad es que lo añoro mucho. Eso es un arraigo de Aranda y algo que añoro sobre todo en determinados días que sé que se celebran fechas puntuales.

-Y ahora vives en Oropesa…

-Vivo en una finca que compré hace tres años y ahora este es mi lugar de residencia y donde hago el día a día. Hago mis entrenamientos y me encargo de la ganadería que tengo desde 2011. Además de vacuno tengo caballos. Por mi profesión siempre me han gustado los animales, que son mi pasión.

-¿Cómo es ese día a día?

-Me levanto muy temprano, sobre las 7 de la mañana, y me pongo a funcionar a las 7:30 dando una vuelta al ganado. Sobre las 9:30 empiezo el entrenamiento de cuatro horas y después de comer me echo la siesta, que para mí es muy importante levantándome tan pronto. La tarde la dedico al campo porque siempre hay faenas que hacer: repasar las vacas, arreglar algo que está mal, aquí siempre hay cosas... Y a última hora siempre suelo coger los trastos y terminar el día con la sensación del capote, la muleta y la espada.

-Y por Aranda, ¿vienes a menudo?

-Me gustaría ir más pero reconozco que voy poco, aunque últimamente voy más a menudo porque mis sobrinos son más mayores y les gusta mucho venir a la finca, y quieras o no vas a buscarlos, o los tienes que llevar. Voy a Aranda sobre todo por ver a mis padres y a mi hermana. Y siempre que voy es como recargar las pilas porque te encuentras con los recuerdos y son muchas sensaciones las que he vivido en Aranda.  Porque al final lo que marca en la vida son esas cosas. Lo que se aprende temprano tarde se olvida y además te marca para toda la vida. Y siempre que echo una vista a la plaza o las zonas en las que hacía deporte y entrenaba, me llegan recuerdos de momentos bonitos, de momentos de lucha, de momentos duros, y eso te hace también  recobrar la ilusión cuando a lo mejor no la tienes al nivel que tiene que estar.

-¿Cuántas veces has toreado en tu pueblo?

-Si te digo la verdad no llevo la cuenta, pero he toreado muchas veces. No es la plaza en la que más porque creo que en la que más lo he hecho ha sido en Madrid, pero todos los años, salvo alguno que he tenido alguna lesión como el año que tuve que suspender la temporada por una lesión en el hombro y perdí una corrida de toros,  y algún año que no me he entendido con la empresa, he ido habitualmente. Incluso en ocasiones he toreado dos tardes algunos años.

-¿Qué supone para ti la plaza de Aranda?

-Para mí es una plaza que me trae siempre mucha responsabilidad. Es mucha la ilusión que tengo por torear siempre pero mucha responsabilidad, porque al final te encuentras con tu gente, con tu afición… Y aunque te empuja, también te exige y te examina. Es una mezcla de sensaciones.

-¿Qué tal está siendo tu temporada?

-Quizá este año está siendo duro para mí. Tengo un mes de septiembre muy bonito que toreo bastantes festejos, pero ha sido el año en el que entre la suerte y diferentes circunstancias las cosas no han rodado como yo quisiera en Madrid, y eso hace que en este momento, en el que hay muchos toreros a un nivel grandísimo, cuando no se triunfa las cosas se ponen más complicadas. Está siendo un año difícil porque no estoy dando todo lo que quisiera, pero creo que también cuando vienen las circunstancias así uno tiene que mirar hacia dentro y buscar ser mejor para conseguir lo que uno quiere. Y siempre, incluso en los momentos malos, hay cosas que a uno le ilusionan y que le hacen sentir grande en la vida. Siempre hay que estar abierto a las cosas que vengan, y así estoy enfocando el mes de septiembre con ilusión.

-Toreas con Emilio de Justo y Luis David Adame. ¿Qué nos cuentas de ellos?

-He coincidido en muchas ocasiones con ellos. Son dos toreros muy importantes. Emilio de Justo es un torero que lleva dos temporadas a un nivel grandísimo y se ha hecho un hueco entre lo más alto. Y Luis David Adame igual. Es un torero de diferente estilo pero con una posición parecida en el toreo de conocimiento y ascensión. Estar en tu tierra con dos toreros, que a lo mejor no son figuras pero que van camino de ello, es muy importante. Creo que puede ser una tarde muy bonita. La gente siempre espera a los más nombrados, a Ponce, a  Julián Morante o toreros así, pero hay toreros que ofrecen más que otros porque están en un momento muy bueno.

-¿Y qué hace Morenito cuando no está entre toros, vacas y caballos?

-Mis ratos libres son pocos. Tengo una vida muy marcada. Y no lo digo con nostalgia por vivir otro tipo de cosas, pero mi tiempo libre es poco porque tengo la responsabilidad, primero, de mi profesión, que incluso en algunos momentos por el trabajo en el campo y la ganadería he tenido que dividirme y eso no es bueno. Lo primero para mí es el toreo y eso es en lo que tengo que estar centrado. La ganadería es otra dedicación que tiene y debe estar más apartada, pero cuando no estoy entrenando tengo que estar un poco pendiente y preocupado de ella. Y cuando termine la temporada me voy a preparar un viaje, algo que no he hecho en todos los años que llevo de profesión. Recuerdo que me he ido una semana de vacaciones solo. Pero yo soy así, me gusta estar a mi aire. Quien me conoce sabe que soy muy particular. Me gusta relacionarme con gente, por supuesto, pero soy muy solitario y me gusta vivir a mi aire.

Imagen: Luis Sanz

 
 
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